PERÚ SUR. TERCERA PARTE: CHOQUEQUIRAO - MACHU PICCHU

He aquí el Perú que todos quieren conocer. El que aguarda mayor cantidad de yacimientos de una de las civilizaciones más extraordinarias y poderosas de todos los tiempos. El que hoy día es hogar de los descendientes de ese imperio. El Perú más Inca. A eso hay que sumarle la belleza sin igual de esta zona de la cordillera andina. No hay que perderse estos lugares:

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  • Choquequirao (desde San Pedro de Cachora)

  • Cusco y Sacsayhuamán

  • Valle Sagrado

  • Machu Picchu

Choquequirao

El secreto, aunque cada vez menos secreto, de los incas puede estar tranquilo. No va a ser avasallado por el turismo. Y es que esa es su mayor grandeza, lo que le otorga la magia a un sitio de estas características. En plena cordillera, lejos de cualquier pueblo y carretera, se encuentra Choquequirao. Inmersas en la más pura naturaleza. Para llegar a ellas uno tiene que llegar primero a la población de San Pedro de Cachora (queda en un desvío más o menos cercano a Abancay, en la carretera que une Andahuaylas y Cusco). Y luego hacer un pequeño “sacrificio”, caminando durante 30 kilómetros (solo ida) por los paisajes más bellos del universo. Las piernas acabarán agotadas de subir y bajar montañas, pero la mente y el alma estarán dando saltos de alegría ante la visión de esas cumbres nevadas, valles y bosques. Gran parte del camino discurre en paralelo al río Apurímac, encajonado en un cañón espectacular.

 

Se requieren un mínimo de dos noches de acampada en esta ruta. Puedes acampar donde quieras, pero no hay muchas zonas planas para poner la tienda… Por otro lado, hay un par de campings: uno justo antes de cruzar el río en “telesilla” (gratis), y otro a la entrada del complejo arqueológico (de pago). Si madrugas mucho (y estás en forma) puedes dormir las dos noches en el camping anterior al río (así caminas más ligero de equipaje la ida y vuelta de este tramo). En Cachora hay albergues y hostales para recuperar fuerzas.

Cusco y Sacsayhuamán

La que fue capital del Imperio inca, hoy la “Roma de América”, es una de las más bellas e interesantes poblaciones de Perú (y del continente). Allí se asentaron los incas al marcar “El Ombligo del Mundo”, allí los españoles ocuparon la ciudad tras la muerte de Atahualpa (último Rey inca), y por allí se descubrió Machu Picchu a principios del siglo pasado. A pesar del saqueo y destrucción a que la sometieron los invasores, a pesar de su arquitectura mayormente desplazada (ahora colonial), y a pesar del bombardeo de turistas que deambulan por la ciudad, el espíritu inca que reflejan las calles de Cusco, sus gentes (descendientes de los incas) y sus montañas es único. Quizás en parte por su cercanía al Valle Sagrado y Machu Picchu. Mucho por aprender, descubrir y hacer:

 

  • Pasear por el hermoso centro colonial, imaginando cuán diferente fue aquello un día.

  • Mercados de comidas y artesanías locales.

  • Visitar algún museo (tal vez el mas interesante sea el Museo de Arte Precolombino).

  • Ruinas incas de Sacsayhuamán, en lo alto de un cerro a las afueras de la ciudad (tanto que se puede llegar a pie). Las piedras de esta ciudadela inca fueron saqueadas y utilizadas para la construcción de casas e iglesias en Cusco.

  • Excursiones por las montañas y yacimientos de los alrededores (mucho mejor por tu cuenta que con agencia). Hay decenas de excursiones, entre las más populares están: el Camino Inca (ruta de 43 km a Machu Picchu; se llena tanto que sin reserva previa no se puede); el Valle Sagrado (Písac, Urubamba, Moray, Ollantaytambo); Machu Picchu desde Santa Teresa (10 km) o Central Hidroeléctrica (2 km); Nevado Salcantay (6271 metros; dos rutas alternativas, ambas de unos 55 km); Choquequirao (descrito arriba); Tambomachay y Pukapukara; Q’enqo; el Ausangate (6484 msnm; ruta de unos 80 km).

 

Recomendación para visitar ruinas. Puedes comprar un billete turístico que tiene una duración de 10 días e incluye la entrada a todos los sitios arqueológicos de la zona (excepto Machu Picchu, que va aparte). Sale mucho más a cuenta que pagar entrada en cada lugar por separado. Se compra en Cosituc (Avenida del Sol) o en los propios yacimientos. Si puedes hacerte un carnet de estudiante internacional el precio se reduce bastante (también para Machu Picchu).

 

Nota. Si estás por Cusco hacia el 21-24 de junio, estás de suerte amigo: celebración del Inti Raymi, el apasionante Año Nuevo Inca.

Valle Sagrado

Genial recorrido que empieza a pocos kilómetros al norte de Cusco e incluye dos de los conjuntos arqueológicos incas mas bellos y mejor conservados de la cultura inca: Písac y Ollantaytambo. El paisaje que acompaña, sus poblaciones y los otros yacimientos (Moray, por ejemplo) lo hace todavía más alucinante. Además, la ruta es un preámbulo de la atracción estrella, ya que encamina al viajero a Machu Picchu. Puedes ir directamente en tren desde Ollantaytambo, pero es más barato tomar una combi hasta Santa Teresa y luego caminar (paseo muy bonito) hasta Aguas Calientes.

Machu Picchu

Por fin, lo que todos alguna vez han soñado con visitar alguna vez: ¡Machu Picchu! Poco que decir sobre la Ciudad Perdida de los Incas, el yacimiento más famoso del universo, una de la 7 Maravillas del Mundo… Personas de todos los rincones del planeta vienen a Perú exclusivamente para descubrir este misterioso yacimiento, que, aunque no se sabe a ciencia cierta, fue casi con toda seguridad uno de los centros ceremoniales más importantes de los incas. Su ubicación, en plenas montañas verdes, y su magnífica conservación es lo que le han dado su fama. Disfruta de un día entero recorriendo con calma la ciudadela y subiendo la montaña de Machu Picchu, desde donde uno puede contemplar ese espectáculo e imaginar el modo de vida de aquella fascinante civilización.

 

Hay varias maneras para llegar a Aguascalientes, pueblo entre las montañas creado con fines turísticos: tren desde Cusco, tren desde Ollantaytambo, caminando desde Santa Teresa (8 km) o la Central Hidroeléctrica (2 km), a través del Camino Inca. De Aguascalientes al yacimiento puedes ir en bus, pero es mejor hacerlo andando: qué mejor que un paseo mañanero agradable de una hora y media previo a conocer esta maravilla.

 

Nota: por razones obvias (exceso de turismo), el ascenso al Huayna Picchu está limitado a un número de personas por día, requiriéndose pagar un permiso con mucha antelación para ello.

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