CHILE PATAGÓNICO Y CENTRAL. SEGUNDA PARTE: 

COYHAIQUE - PUERTO MONTT

Coihaique - Chaitén (Carretera Austral)

La Patagonia chilena es muy extensa, pero no toda ella es accesible. En los más de 600 km que hay entre Puerto Natales/Torres del Paine y Villa O’Higgins (fin de la carretera austral) no hay rutas. Si estás en la zona sur, Puerto Natales/Punta Arenas, puedes optar por tomar la ruta 40 en territorio argentino hasta el pueblo de Perito Moreno (que no el glaciar) y entrar en Chile por el paso Los Antiguos – Chile Chico. Otra alternativa es tomar un avión a Coyhaique, la población de mayor envergadura en esta sección media de la Patagonia. Sea como sea, ¡empieza la aventura por la carretera austral!

Al sur de Coyhaique no conozco nada (tiene que haber lugares espectaculares, vírgenes e inexplorados), pero subiendo éstos son algunos de los sitios que sugiero al visitante:

  • Parque Nacional Queulat.

  • La Junta

  • Chaitén

  • Chiloé

Parque Nacional Queulat

Este Parque Nacional de la región de Aysén, cuenta con un ecosistema a caballo entre el bosque y la selva (abundan unas plantas que parecen lechugas gigantes). Su atracción principal es el Ventisquero Colgante: un glaciar del que "cuelga" una catarata. En la entrada al Parque hay un camping en el que puedes dormir con tu carpa o en un autobús muy chulo que se parece al Magic Bus de “Into the Wild”.

La Junta

Bañada por el río Palena, yo siempre la recordaré porque mi hermano y yo nos quedamos atrapados en ella durante varios días teniendo que acampar, literalmente, debajo de un puente. Pero este pueblo de Aysén tiene, además, bellos parajes por los alrededores. Por ejemplo, uno puede visitar la Reserva Nacional Lago Rosselot (carretera de ripio).

Chaitén

Pueblo que lo tiene todo, mar y bosques/montaña, para el disfrute de todos. Al sur el Parque Nacional Corcovado (difícil acceso) y al norte el Parque Pumalín (55 km) y el Parque Nacional Hornopirén (145 km, pero la ruta incluye ferry). Sin embargo, no hace falta irse tan lejos para disfrutar de bellos paisajes. Por allí mismo, al alcance de los que no tienen vehículo, quedan bonitas playas y senderos.

Por otra parte, Chaitén es un puerto que te puede catapultar al inicio de la carretera austral (Puerto Montt, ferries casi a diario) y que te puede llevar a la grandiosa isla de Chiloé (ferries una o dos veces semanales a Castro).

Chaitén - Puerto Montt (atravesando la isla de Chiloé )

Si bien el rumbo al norte puede continuarse por la ruta austral (carretera 7), en este itinerario indicamos este otro camino porque Chiloé es uno de los lugares más distintos y bellos de todo el país.

Chiloé

En este archipiélago te esperan paisajes marinos neblinosos, fauna costera (pingüinos, lobos marinos, nutrias marinas), rica gastronomía y misticismo. Leyendas e historias de brujos y barcos fantasma. Se puede llegar desde Puerto Montt (tomando el trasbordador en Pargua hasta el norte de la isla, cerca de Ancud) o desde Chaitén (ferry a Castro).

El archipiélago está formado por la Isla Grande de Chiloé (180 km de largo x 50 de ancho) y un conglomerado de pequeñas islas frente a la cara este. En la cara oriental de la isla se concentran también la mayoría de poblaciones; la cara oeste (Océano Pacifico), por el contrario, es virgen y salvaje. Además de charlar con los simpáticos chilotas, estas son algunas de las cosas que uno puede hacer en su visita a Chiloé:

Alrededores de Ancud (norte). Aunque la ciudad no tiene gran cosa, goza de una zona costera salvaje y preciosa a pocos km al oeste. Disfruta de sus pingüineras, sus acantilados y sus espectaculares puestas de sol.

Castro. El bullicio de la capital de la isla contrasta con la tranquilidad del resto de Chiloé. Mercados de comida y artesanías, chilotas y viajeros de aquí para allá caracterizan esta pequeña metrópoli. La iglesia de San Francisco de Castro (plaza de Armas) es, cuanto menos, llamativa.

Cucao y Parque Nacional Chiloé. Esta pequeña comunidad a 60 km de Castro es la única frente al Pacífico y, además de algunos hechos interesantes (por aquí paso Darwin en sus viajes), constituye la puerta de entrada al Parque Nacional Chiloé, con algunos de los paisajes más hermosos de la isla. Los senderos que parten desde Cucao te permitirán contemplar bosques, dunas, mar, lagos... El Parque alberga fauna nativa, especialmente aves y mamíferos marinos, pero también algunos terrestres como el zorro chilote o de Darwin o el pudú (uno de los ciervos más pequeños del mundo). También pueden observarse caballos salvajes.

Achao. No pertenece a la Isla Grande de Chiloé, pero está conectada a la misma a través de un ferry que sale de Dalcahue de forma frecuente. Es fácil llegar y merece la pena. La atracción turística principal es la Iglesia de Achao, Patrimonio de la Humanidad al ser la iglesia más antigua del país (1730) construida en maderas por misioneros. Pero lo mejor reside en los bellos paisajes costeros y los mercados.

Islitas. Visitar alguna pequeña isla y penetrar en su cultura local. Obviamente no se pueden visitar todas las islas, y no es fácil (no hay servicios por lo general), pero vale la pena intentarlo. Puedes hablar con los lugareños en los puertos (yo lo hice en Achao) para que te lleven a alguna y conocer las raíces más auténticas.

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