Costa noroeste de México, itinerario


Probablemente haya cientos de lugares apasionantes en esta ruta que abarca los estados de Jalisco, Nayarit, Sinaloa y Sonora (no incluimos aquí a Baja California). Yo no conocí mucho porque se me acababa la visa e iba dirección a EEUU ya. Aun así, esta zona litoral oeste y norte del Pacifico, incluyendo el Golfo de California, con sus playas, sus paisajes de agave y sus desiertos me dejó enamorado. Una vez más, sus gentes y los platillos regionales de cada rincón contribuyeron mucho a ello. He aquí algunos lugares top (de sur a norte):

  • Guadalajara

  • Lago de Chapala

  • Tequila

  • Puerto Vallarta y Sayulita

  • Tepic

  • San Blas

  • Mazatlán

  • Hermosillo

  • Alrededores de Hermosillo (Bahía Kino, San Carlos)

GUADALAJARA

Rodeada por extensiones y extensiones de plantaciones de agave, la capital de Jalisco y segunda metrópoli de mayor población del país tiene mucho arte. Deambular por sus calles céntricas es una delicia, dejando en el camino asombrosos edificios, imponentes iglesias y tranquilas plazas por aquí y por allá.

Pero los imprescindibles de Gdl son: 1) probar las emblemáticas tortas ahogadas; 2) probar la birria, otro platillo tradicional típicamente tapatío a base de carne de borrego (o de cabra en algunos sitios). ¡Ya después viene lo demás!

Aparte de patear por el centro, hay algunos puntos que merecen tener un sitio aparte.

  • El Hospicio Cabañas, un edificio de estilo neoclásico emblemático de Guadalajara que sirvió como hogar de huérfanos de 1810 a 1980. En su interior se conservan algunos de los más importantes murales del fantástico José Clemente Orozco. Sin duda, una auténtica joya para los amantes del arte. Vale la pena hacer la visita guiada gratuita para entender todas y cada una de las bellas producciones.

  • Otros focos de interés artístico son el MUSA (Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara) y el exconvento del Carmen, donde se realizan algunas exposiciones, presentaciones de teatro, danza y proyección de películas de "cine de arte".

  • Siguiendo con el toque artístico, un lugar formidable al que llegar es Tlaquepaque, un municipio muy famoso por sus galerías y tiendas de arte. Además, hay repartidas por la calle principal y las aledañas curiosas cantinas y establecimientos en los que parar a llenar los buches de ricos platillos y desestresar. ¡Y no te vayas sin antes gozarte unas ricas nieves de garrafa!

  • El mercado San Juan de Dios en el barrio homónimo es uno de los mercados techados más grandes de América Latina. Ahí encontrarás desde antojitos, frutas, verduras, hierbas para quienes practican santería, artesanías, ropa, tecnología recuerdos de Guadalajara, maletas, canastas y un sin fin de cosas.

  • El extenso Parque Metropolitano de la vecina Zapopan es el lugar ideal para desconectar un poco del caos urbano de la capital. Hay un poco de todo: lagos, pistas de atletismo, un parque canino muy chido para ir con tu perro…

  • Por último, una actividad adicional característica de Guadalajara es asistir a un espectáculo (¡grotesco, obviamente!) de Lucha Libre. La lucha, que es de mentira, por cierto, es lo de menos: ese ambiente loco no lo vivirás en ningún otro lado. Más que una lucha lo que se vive allí es humor, con una rivalidad entre el público de las gradas (los pobres), vs el público que se sienta rodeando el Arena (¡fresas!). Lo mejor se halla al final, culminando el evento con una gran fiesta musical en donde no importa la clase social, ni con quien te encuentres, ¡porque terminarás bailado! ¡Así que si no vas a la Lucha Libre vente al menos a la salida a festejar!

LAGO DE CHAPALA

El embalse natural más grande de México te recibe rebosante de paisajes de cuento y pintorescas poblaciones de pescadores y artesanos. Buen lugar para relajarse, conversar con los locales y otros viajeros y hacer alguna excursión lacustre en busca de aves (se puede visitar alguna islita también) o terrestre por los alrededores. ¡Jalisco te espera!

Foto tomada por María Rodríguez

TEQUILA

Efectivamente, ¡esto es un destino en México! Y muy visitado porque: 1) se encuentra a tan solo 1 hora de Guadalajara, y 2) ¡todo el mundo quiere tequila! Como su propio nombre indica, en esta pequeña ciudad (designada Pueblo Mágico) todo gira en torno a la bebida más famosa del país. Por sus condiciones climáticas y geográficas, nos encontramos ante la zona por excelencia donde crece la planta de agave azul, la que da origen al tequila. Los alucinantes campos de agave que encontrarás en tu camino a Tequila ya han valido el viaje. Se puede llegar por carretera (coche propio, a dedo), pero también en un tren turístico en el que te vas poniendo hasta las cejas de diferentes tequilas. Lo malo es que no es barato, pero si te flipa el tequila esta es la tuya hermano/a. Una vez en Tequila, puedes pasearte por sus pintorescas calles, visitar el Museo Nacional del Tequila y/o las instalaciones de alguna de las grandes tequileras que hay por los alrededores para aprender todos los secretos e historia de esta bebida.

PUERTO VALLARTA Y SAYULITA

Dos de los destinos playeros más chidos en esta costa, con exquisiteces marinas para alegrar el paladar.

Puerto Vallarta (todavía en Jalisco) es un destino muy turístico, y es que consigue reunir a todo el mundo: nacionales, extranjeros, gente que viene a dorarse en la arena, surfistas. Vamos, que está muy preparado para el turismo. Se ve en las múltiples agencias por las principales calles que ofertan tours de todo tipo: snorkel y buceo por las vivas y claras aguas; packs multiaventura con 4x4, tirolinas etc; a plantaciones de agave…

Sayulita (ya en Nayarit) tiene una onda más hippie, todavía poco masificado. El pueblo es muy bonito y colorido. Las playas también son preciosas y con menos gente, por lo que uno puede disfrutarlas más. La playa principal es muy chula, con el mar agitado preparado para las tablas de surf. Si quieres gozar de aguas calmadas siempre podrás ir a la cercana Playa de los Muertos. Otra playa increíble está en la cercana población de San Francisco (o San Pancho), a tan solo 7 km. Además, también puedes contratar un tour para cosas tan diversas como ver ballenas y delfines, avistamiento de aves (fragatas, pelicanos, garzas…), visitar las protegidas Islas Marietas o hacer un poco de turismo multiaventura como un recorrido de tirolesas por la jungla.

Foto tomada por Agustín Alcaraz

TEPIC

La capital de Nayarit no será lo más bonito que encuentres en esta ruta, pero si te pilla de camino puedes parar aquí un día o dos en una ciudad en la que tiene en su historia textil y el algodón parte de su identidad. La zona más bonita es la arbolada Plaza Principal, dominada por la catedral neogótica de Tepic, y todas las casonas y edificios antiguos que quedan por las calles de los alrededores (destaca la Casa Aguirre, un edificio imponente que alberga el Centro de Arte Contemporáneo del Bicentenario Emilia Ortiz). Puedes comprar unos churros a los vendedores y disfrutarás el paseo aún más.

Hay varios museos interesantes, la mayoría de ellos cerca del centro histórico: Museo Comunitario, Museo Regional de Antropología e Historia de Nayarit, Museo Juan Escutia (un héroe nayarita) y el Museo de los 5 Pueblos, que exhibe la diversidad de los pueblos nativos: huicholes, coras, tepehuanos, mexicaneros y mestizos.

Para respirar una bocanada de aire puro se pueden visitar los parques La Loma, La Alameda o el Parque Ecológico Metropolitano, así como subir el Cerro San Juan, desde el que se obtiene una panorámica fantástica de Tepic.

SAN BLAS

A 55 km de Tepic, este bonito y antiguo puerto colonial es ideal para relajarse con los locales y los pocos viajeros que merodean por estas tierras. Disfruta del sol, la arena y las olas (gran destino para los surfistas) de la mano de playas como Borrego, Matanchen e Islitas. Tres playazas impresionantes. Pero hay muchas más playas vírgenes (y muchas otras cosas que hacer) en los alrededores. A escasos 20 minutos de San Blas se encuentra el poblado Tecuitata y la desviación a la comunidad del Cora y la Cascada “El Salto del Cora”. En este lugar espectacular lleno de agua y vegetación exuberante podrás relajarte y conectar con la Pacha Mama. ¡Y nadar! El manglar de la Tovara es otro sitio que merece tu visita, con un laberinto de canales repletos de frondosa vegetación y fauna. Ven y descubre esta costa poco explorada (y poco explotada).

Foto tomada de sanblasrivieranayarit.com

MAZATLÁN

Conocida como "La Perla del Pacifico”, esta ciudad costera no destaca por su arquitectura, pero sí por su ambiente nocturno, su malecón y sus playas. ¡Y sus atardeceres! Aquí se viene a gozar del sol y playa, así como a degustar rica comida sinaloense en alguna de las palapas o alguna taquería callejeando más hacia el interior. También es un lugar magnifico de avistamiento de ballenas y delfines. Otro punto a mencionar es el faro y el Cerro del Crestón.

A menos de 50 km al norte descansa la Meseta de Cacaxtla, un vasto corredor biológico que corre paralelo a la costa y protege selvas bajas caducifolias. Aquí conviven cientos de especies de plantas y animales (sobre todo aves). Un lugar apasionante para los aventureros y para relajarse en playas vacías (apenas se adentran turistas hasta aquí).

Desde Mazatlán puedes seguir rumbo al norte o tomar un ferry a Baja California.

Foto tomada de visitmexico.com

HERMOSILLO

¡Bienvenidos al desierto! La capital del estado de Sonora es una ciudad tranquila y desértica con veranos intensos (¡así que no vengas entre mayo y septiembre si no quieres morir achicharrado!). ¡Y muy hermosilla! De lo más representativo o más conocido de la ciudad sería el Cerro de la Campana, el cual se llama así porque ciertas piedras al chocarlas entre ellas suenan como campanas. Buena panorámica de la ciudad.

También está el centro histórico, donde se localizan (entre otros) la Plaza Zaragoza, la catedral, el Palacio de Gobierno, la Plaza Bicentenario, la cual conmemora ya los 200 años de Independencia… Pero si hay que mencionar un punto fuerte ese sería la comida, ¡obviamente! Tacos, carnes asadas, dogos (perritos calientes gigantes), burros percherones, coyotas, coricos, jamoncillos, frijoles puercos… Aquí la comida es marcadamente diferente a la del resto de México, con unos sabores muy especiales y el mayor empleo del trigo en detrimento del maíz. Más sobre comida mexicana pinchando aquí.

ALREDEDORES DE HERMOSILLO

En los alrededores reside gran parte de la magia. El Desierto de Sonora es hogar de grandes extensiones de terrenos áridos, dunas, diferentes especies de cactus, de los yaquis y sus rituales… (nota: quien se haya leído “Las Enseñanzas de Don Juan” tendrá otra razón para venir aquí). Simplemente observar el paisaje es sensacional, pero aprovecha para visitar algunos de sus maravillosos destinos. Tenemos los Pueblos Mágicos Magdalena y Álamos, este último hermoso con sus casas con portales y bien colorido. También puedes conocer los pueblos de Sonora a través de la Ruta de la sierra y del río Sonora. Pero este desierto alberga también una línea costera árida impresionante, en pleno Golfo de California. ¡A partir de ahora podrás decir que te has bañado en el Mar de Cortés! Hay muchas playas que resaltar cerca de Hermosillo, para gustos de todos los colores. Por ejemplo:

Bahía Kino. Para los que llevan una onda así medio hippie este es su destino (¡el mío!). Un lindo pueblo relajado de calles de arena en el que todo acontece sin prisa. Los locales viven de la pesca y del turismo básicamente. La playa es larguísima y poco transitada, siempre llena de luz, y mola porque se divisa la costa de una pequeña isla enfrente. La zona del muelle es preciosa. Otro punto a favor es que está a poco más de 100 km de Hermosillo. Y que los pescados son riquísimos y baratos.

San Carlos. Para los que prefieren una onda más elegante y cool (o sea, más fresa) así como salir por la noche. Pero también es el destino de los aventureros que buscan adentrarse en los cercanos cañones (entre ellos: Nacapule – el más conocido y fácil de llegar –, Herradura y Alacrán), escalar el Cerro del Tetakawi o bucear. Además, está también el mirador escénico, por no hablar de las fantásticas playas de las que goza en sus estribaciones: Algodones, Piedras Pintas, San Francisco… San Carlos se halla a algo más de 130 km al sur de la capital.

Foto tomada por Aydalith Valencia

Hay otros destinos alucinantes como Puerto Peñasco que ya quedarían más alejados de la ruta (a más de 5 horas en coche hacia el norte). En definitiva, si te animas y exploras un poco estas costas del Golfo de California descubrirás playas paradisiacas, cañones, oasis en medio del desierto con alberquitas naturales, dunas de arena, cerros para escalar…

NOGALES

La población fronteriza de Nogales es el punto final en la aventura mexicana si decides pasar a Arizona, Estados Unidos. No hay mucho que hacer la verdad… ¡Bueno sí! Aprovecha para llenar el buche de tacos y burritos, que los que encuentres a partir de ahora nunca serán los mismos que los que probaste en México. Apuesto que vas a echar mucho de menos la comida mexicana.

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