Península de Yucatán y Chiapas, Itinerario


En este rincón de México vas a encontrar el paraíso en las playas de la Riviera Maya; emoción visitando las selvas y cascadas de Chiapas; sensación de libertad bañándote en los cenotes de Yucatán y Quintana Roo; historia en los pueblos mágicos de la región y en algunas de las ciudades másbonitas del país; cultura maya en yacimientos de la talla de Calakmul, Palenque o Chichén Itzá; sabores asombrosos en las cocinas de Yucatán o Campeche… ¡Y hasta locura y diversión en Cancún y Playa del Carmen! Recorre esta sensacional esquina de México, conociendo los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Chiapas, haciendo parada en al menos los siguientes lugares:

  • Cancún

  • Puerto Morelos

  • Playa del Carmen

  • Akumal

  • Tulum

  • Mahahual

  • Bacalar

  • Reserva de la Biosfera Calakmul

  • Palenque

  • Alrededores de Palenque: Cascada de Misol Ha, Aguas Claras y Cascadas de Agua Azul

  • San Cristóbal de las Casas

  • Parque Nacional Cañón del Sumidero

  • Campeche y alrededores

  • Mérida y alrededores: cenotes, Progreso, Reserva de la Biosfera Ría Celestún

  • Valladolid, Chichén Itzá y alrededores

  • Holbox

Cancún

La ciudad menos mexicana de todo México es el destino más popular a nivel de turismo extranjero. Sin embargo, no es el lugar soñado para la mayoría de mochileros. Cancún destaca por sus hoteles monstruosos, los restaurantes occidentales, el ruido, la preponderancia de pelos rubios y cuerpos rojos y, eso sí, sus magníficas playas caribeñas. Si por algo vale la pena Cancún es por sus playas de ambiente relajado de las que no querrás salir una vez las pisas, coco en mano. Si eres de los que le gustan los mogollones y los lujos este es tu sitio. Si eres viajero playero puede que también. Las mejores playas están saliendo un poco de la ciudad (hay una playa dog-friendly en el kilómetro 32, aunque no es la más bonita). También puedes visitar Isla Mujeres, a un corto paseo en barca. Sin embargo, si lo que buscas es playa y relax es mejor que subas o bajes en el mapa por la Riviera Maya. Sigue leyendo…

Puerto Morelos

Pueblo de pescadores muy pintoresco del que te enamorarás al segundo. A diferencia de Cancún, aquí no hay apenas turismo y podrás tener un contacto más real con el pueblo y la cultura mexicana (¡aquí me comí mis primeros tacos!). La playa sobre la que descansa es maravillosa, de arena fina y con un mar turquesa que te incita a bañarte y permanecer para siempre en esas aguas cálidas. Puedes ir a pie al manglar que queda cerca el pueblo, ¡pero ten cuidado con los cocodrilos!

Playa del Carmen y alrededores

¡Felicidades a los amantes de la fiesta y la buena vida! Si hay un lugar más loco que Cancún ese es Playa del Carmen. Sin embargo, a pesar de todo el jaleo y locura que inundan las calles y la playa principal, tiene mayor encanto que Cancún (al menos para mí). No están esos mega hoteles a pie de playa, y la mezcla de cultura local y extranjera es más interesante. La ciudad de organiza en calles paralelas y perpendiculares a la playa. Es muy curioso cómo según vas alejándote de la playa la cultura mexicana se va acentuando más y más. De la calle 1 a la 5 son casi todos extranjeros. A partir de la 10 ya solamente te cruzas con locales. Y los restaurantes caros y discotecas van dejando paso a las taquerías y negocios familiares.

Las playas de alrededor son sencillamente impresionantes. A pocos kilómetros al norte y tras un agradable paseo en el que cruzas un río que desemboca en el mar está la Playa de Xcalacoco, una infinita extensión de arena dorada frente al mar más bello y suculento. La nota negativa es que aquí sí hay esparcidos unos cuantos hoteles de pulserita. Pero no pasa nada, porque al ser tan extensapodrás encontrarte a solas en tu paraíso particular y gozar como nunca antes lo has hecho.

Playa del Carmen es además un lugar inmejorable para hacer snorkel o alguna inmersión de buceo. Y por qué no, sacarse un titulo oficial como el Open Water (yo lo hice). Primero porque es barato (más si dices que vives en México) y segundo y más importante: estamos hablando del segundo arrecife de coral de mayor extensión del mundo (solo por detrás de la Gran Barrera de Australia), donde miles de especies de peces y demás fauna mariana tienen su casa. Es una experiencia incomparable. La isla de Cozumel, enfrente de Playa del Carmen, es muy popular entre los buceadores.

Por último y no menos relevante, aprovecha para disfrutar de alguno de los muchos cenotes de la zona. Estas lagunas de origen kárstico son un sello distintivo de México, y más concretamente de esta zona antaño habitada por los mayas. Por ejemplo, uno accesible por bajo coste es Jardín del Edén (a medio camino entre Playa del Carmen y Akumal), un cenote a cielo abierto espectacular de aguas cristalinas por las que puedes nadar (incluso bucear si dispones de equipo) inmerso en un entorno semi selvático.

Akumal

Buen destino de playa y ambiente relajado. Aparte de descansar y conocer gente chida, la actividad estrella es hacer snorkel o bucear por esas aguas transparentes y repletas de vida marina, en las que destacan las tortugas verdes. También puedes visitar algún cenote aledaño.

Tulum

La combinación de playa y arqueología hacen de Tulum uno de los imprescindibles de la ruta por la Riviera Maya. Un poco de turismo cultural visitando las fantásticas ruinas mayas de Tulum, que se elevan frente al mar (si hay que quejarse de algo decir que son muy transitadas), y luego a relajarse en esas asombrosas playas infinitas de arena blanca y a sentirse como un dios. Una vez más, no hay que perderse los cenotes de la zona. Destaca el Gran Cenote, en la ruta que va a Cobá.

El pueblo de Tulum no tiene mucho que ofrecer, más que unas cuantas calles de tierra que acogen un buen puñado de tiendas de artesanía, negocios familiares, restaurantes y hospedajes. Desde aquí puedes dirigirte al interior hacia Valladolid y Chichén Itzá, o seguir por la costa hacia Bacalar.

Mahahual

Ven a disfrutar de esta hermosa villa frente al mar caribeño. En plena Barrera de Coral Mesoamericana es ideal para snorkelear y bucear. No tienes más que tirarte en la arena y nadar por sus aguas limpias y llenas de vida. Bueno sí, comer tacos de marisco y beber agua de coco.

Foto tomada por Lucía Aranguren

Bacalar

Parada obligatoria en esta ruta para disfrutar de uno de los espectáculos únicos de México: la Laguna de los Siete Colores. Esta gigantesca charca de agua dulce de colores inverosímiles, a escasos kilómetros del mar, hará que experimentes una curiosa mezcla de sensaciones en tu baño. El frescor y suavidad de sus aguas dulces se mezcla con la brisa marina y sus aromas que hasta aquí llegan. Es un paraíso para las aves… ¡Y para todo el mundo! Por desgracia, muchas zonas de la Laguna son de acceso privado. Pero bordéala y descubrirás tu pequeño edén mas pronto que tarde.

Desde aquí tienes dos opciones: seguir por la costa y penetrar en Belize, o dirigirte al interior y la jungla de Campeche. Esto último es lo que hice yo.

Reserva de la Biosfera Calakmul

Lugar apasionante en el interior de Campeche que combina naturaleza e historia. Esta Reserva se encuentra en la impenetrable selva profunda y es una de las áreas de mayor diversidad del país: diferentes especies de primates como el mono araña y el aullador, tapires, ocelotes, jaguares y cientos de aves conviven aquí. Y en mitad de esta explosión de vida se encuentran las majestuosas ruinas mayas de Calakmul. Para mí, el yacimiento maya más espectacular que he visitado. La (inexplicable) baja popularidad y su emplazamiento remoto hacen que apenas vengan turistas a esta maravilla de México. Ahí radica la magia de Calakmul, por donde puedes pasearte por una ciudadela devorada por la naturaleza en completa paz y armonía, tratando de imaginar cómo debían vivir las 50000 almas que los historiadores han estimado que un día habitaron ese emplazamiento. Además, a diferencia de otros sitios mayas, aquí (probablemente debido al bajo turismo) puedes subir los cientos de escalones que conducen a la cúspide de los templos. Desde ahí te percatarás realmente del increíble lugar al que has ido a parar: sobrevuelas el verde de una frondosa vegetación que se extiende sin cesary en todas direcciones hasta la línea divisoria que separa el cielo y la tierra. Incluso podrás atisbar Guatemala, aunque no sepas dónde empiece. Por alguna parte a escasos kilómetros se encuentra el que fuera el pueblo rival de Calakmul: Tikal. Habrá que ir a Guatemala para descubrir sus misterios.

Para llegar a Calakmul tienes que tomar una carretera de tierra que sale de la ruta 186 (Chetumal – Villahermosa), a unos 60 km al oeste de Xpujil. El Sitio Arqueológico se encuentra a unos 60 km jungla adentro. Para dormir tienes un camping en la propia vía de tierra, a 7 km del desvío. También puedes quedarte en algún hospedaje del pueblo que está a un par de km pasado el desvío (o acampar en la cancha de fútbol). Cerca de esa villa se halla otro yacimiento maya: la Zona Arqueológica de Balamku.

Palenque

Otra joya para los que disfrutamos con las culturas antiguas. La zona arqueológica de Palenque se encuentra a menos de 10 kilómetros del pueblo homónimo, en el estado de Chiapas (hay combis, pero también puedes ir a pie si toleras bien el calor). Es una de las ciudades mayas más impresionantes y mejor preservadas, con un buen puñado de templos y palacios inmersos en un precioso entorno de selva. Puedes visitar también el interesantísimo Museo de Sitio (viene incluido en la entrada), en donde descubrirás anécdotas de la cultura maya, te podrás deleitar con su arte y verás alguna que otra tumba… Por último, aprovecha esta visita para darte un paseo por el Sendero Motiepá, un agradable camino circular justo a las puertas del yacimiento que te adentra en la selva.

Alrededores de Palenque: Misol Ha, Aguas Claras y Cascadas de Agua Azul

Otra razón para desviarte a Palenque son los espectaculares alrededores de montañas selváticas y cascadas con pueblos muy auténticos por allí esparcidos. A destacar:

- Cascada de Misol Ha. A 20 km de Palenque (ruta hacia Ocosingo), ascendiendo por un camino sensacional por las montañas se encuentra esta preciosa cascada. Si sigues el curso del río encontrarás un lugar de baño mágico en plena naturaleza. No se puede acampar, pero si no quieres volver a Palenque para pernoctar la cercana comunidad Ruiz Cortínez (un par de kilómetros más adelante en la propia carretera) te acogerá con los brazos abiertos.

- Río Aguas Claras. Bonito río para nadar y en cuya orilla puedes descansar y disfrutar de su entorno. Se llega siguiendo por la ruta de montaña hacia Ocosingo.

- Cascadas de Agua Azul. Más adelante por la misma ruta, a unos 70 km de Palenque, espera este espectacular lugar lleno de agua por todas partes. Especialmente si te toca con ese color azul turquesa tan maravilloso (si ha llovido recientemente el agua es marrón). Recorre las pasarelas disfrutando de todas las vistas y date un bañito en las zonas habilitadas (hay partes con mucha fuerza donde es peligroso meterse). Como nota negativa, que hay mucha gente. Puedes acampar o quedarte en alguna cabaña.

San Cristóbal de las Casas

Pueblo pintoresco de casitas de colores que ofrece mucho al viajero que recorre las tierras de Chiapas. Las calles, plazas, iglesias y edificios de corte colonial hacen de San Cristóbal uno de los pueblos más bonitos de México. A pesar del elevado turismo, encontrarás tradición en los mercados, artesanías, gastronomía y apariencia de los locales. Hay algunos museos interesantes que visitar, como el Museo de los Altos de Chiapas o el Centro de Textiles del Mundo Maya.

Foto tomada por Lucía Aranguren

Parque Nacional Cañón del Sumidero

A las afueras de la capital de Chiapas (Tuxtla Gutiérrez) se encuentra una de las atracciones naturales más chingonas del país: el Parque Nacional Cañón del Sumidero, una imponente garganta de paredes de hasta 1000 metros por la que discurre el río Grijalva. Puedes contratar un tour en lancha (desde Chiapa de Corzo o desde Cahuaré) o recorrer por tierra a tu rollo (auto, a dedo) los diferentes miradores que existen a lo largo del cañón.

Campeche (o San Francisco de Campeche)

La capital del estado homónimo no es la más bonita y, sin embargo, posee un toque especial. Quizás por no ser tan visitada y sentirse uno más en tierras mexicanas; quizás por su malecón frente al mar repleto de palapas que sirven rico marisco (prueba el coctel de camarones y me dices); quizás por su centro colonial decadente amurallado que respira historia… Por aquí llegaron los invasores a principios del siglo XVI e hicieron de este lugar un bastión amurallado para defenderse de los ataques de los piratas. Puedes recorrer la fortificación con un tour (diario y nocturno) que mezcla historia e interpretación teatral de los actores. Lo que no es plato de buen gusto es el calor extremo que asola esta región…

Además de visitar la ciudad, uno puede poner rumbo a los cercanos manglares de la costa norte (Parque Natural Petenes – Ría Celestún) o a algunos pueblos de la zona para disfrutar de la cultura y la gastronomía de Campeche. Champotón, al sur, o Becal, al norte, son dos agradables destinos.

Foto tomada por Lucía Aranguren

Mérida y alrededores: cenotes, Progreso, Reserva de la Biosfera Ría Celestún

La capital de Yucatán es la ciudad más bonita de la Península. Extensa y de corte colonial, llena de iglesias (algunas de oro), parques y amplias plazas que acogen al visitante con todo su estilo… ¡Y todo sucalor! ¡Y es que menudo caloret hace aquí! La comida es otro de sus fuertes, con platos típicos como la cochinita pibil, el poc chuc, el chilmole o la sopa de lima. ¡Se te hará la boca agua wey!

Foto tomada por Gerardo Ortegón Correa. @gerardoortegonc

Mérida goza también de unos alrededores de escándalo: cenotes impresionantes por todas partes, tanto a cielo abierto como en gruta; naturaleza exuberante en los manglares de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, donde puedes avistar flamencos; pueblos maravillosos: Progreso y los mejores atardeceres cayendo sobre el mar, o Motul para probar los extraordinarios huevos motuleños.

Valladolid, Chichén Itzá y alrededores

Pueblo mágico de Yucatán que, además de toda su arquitectura y arte colonial tiene el privilegio de hallarse a escasos kilómetros de una de las 7 Nuevas Maravillas del Mundo Moderno (ahí, compartiendo grupo con el Machu Picchu, la Gran Muralla China y demás): el Chichén Itzá, presidido por la Pirámide de Kukulcán. Al que fuera principal centro de poder maya en la península yucateca desde el principio del posclásico (desde el año 900 hasta el 1500), llegan hordas de turistas de todo el mundo para admirarse con sus bellezas, misterios e historia.

Otras ruinas mayas cercanas que merecen mucho la pena son las de Cobá (en Quintana Roo), a mitad de camino entre Valladolid y Tulum. Además, por la zona hay varios cenotes espectaculares, incluyendo uno de los más visitados del país: el cenote Ik Kil. Bañarse en ese agujero celestial perfecto, a cielo abierto, de cuyas paredes se precipitan lianas es algo mágico.

Holbox

Isla natural (cero pavimento) de playas caribeñas a la que se viene a disfrutar de la paz que emana de su arena blanca, palmeras y mar, comer rica gastronomía costera y explorar sus maravillosos ecosistemas marinos. Además de hacer snorkel por tu cuenta, existe la opción de ir con guía a bucear y excursiones en lancha en busca del pez de mayor tamaño del planeta: el tiburón ballena (temporada: de junio a agosto). Es caro, pero tiene que ser una pasada nadar con estas simpáticas e inofensivas criaturas. En la isla puedes visitar algunos puntos de interés: Yalahau (ojo de agua), Isla Pájaros (islote con manglares y aves protegidas), Isla Pasión (de playas idílicas, a 10 minutos en lancha), Cabo Catoche (división continental entre el golfo de México y el mar Caribe).

Para llegar a Holbox necesitas tomar un bote en Chiquilá.

Foto tomada por Marisol Rueda

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