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Irán, itinerario (para 2-3 meses)


Todo aquel que ha visitado Irán ha salido maravillado. No es el país favorito de tanta gente por casualidad. Algunos de sus puntos fuertes son sus hermosas mezquitas, su larga historia (Persia se considera el primer país del mundo), sus desiertos habitados por camellos y, sobre todo, su gente. Persas, kurdos, turcos-azerís, turkmenos, baluches… todos ellos grupos étnicos de lo más variados pero con una característica en común: su generosidad y hospitalidad sinigual. Conocer cada uno de estos pueblos es razón más que suficiente para recorrer el país de cabo a rabo, y por eso nosotros hicimos un zigzag tremendo, desde la frontera con Armenia y Turquía, las tierras azerís y kurdas del noroeste, hasta la frontera con Pakistán, territorio baluche.


Este itinerario está basado principalmente en la ruta de dos meses que hicimos a la ida, aunque he añadido también algunos lugares que visitaríamos un par de años más tarde a la vuelta (un mes estuvimos), como Lorestan.


Tabriz y alrededores

Kandovan (la Cappadocia iraní)

Urmia (Urmia Lake y Zagros Mountains)

Explorando Kurdistan Explorando Lorestan

Teherán y Alborz Mountains

Mar Caspio

Badab-e Surt y alrededores

Tierras turkmenas y Khlaid Nab

Golestan National Park

Mashhad

Desiertos de Dasht-e Kavir y Lut: ruta por el corazón de Irán

Yazd

Isfahan

Shiraz y Persepolis

Hormuz Island

Ruta por la costa del mar de Omán: Hormozgan y Baluchistan

Ruta por el interior de Baluchistan... hasta Pakistán


TABRIZ Y ALREDEDORES


Blue Mosque ,Tabriz

Tabriz, la capital de la provincia East Azerbaijan, es famosa por sus alfombras, por su papel en la Ruta de la Seda y por sus montañas aledañas. Sin embargo, como este blog va de sentimientos viajeros, yo añado otra que es seguramente la más importante: en este rincón noroeste del país la mayoría de habitantes son “turks” o azerís, uno de los grupos étnicos de Irán que tienen sus propias costumbres, lengua, gastronomía (y un largo etcétera) diferentes al resto del país. Viniendo de Turquía o Armenia es una parada obligatoria.


Qué ver y hacer


Blue Mosque. Es la mezquita más famosa de Tabriz. Sus colores azulados, blancos y pardos me impresionaron mucho. Quizá también porque fue la primera mezquita persa que vi. Ya escribiré un post sobre las mezquitas en Irán, uno de los sellos distintivos del país.


Bazar de Tabriz. Piérdete por estos pasillos y galerías que albergan tiendas de especias, dulces, ropa, joyería, artesanías… ¡y hasta una mezquita “subterránea”!


Bazaar of Tabriz

Pueblos de montaña. Tabriz está ubicada a 1500 msnm y las montañas que la rodean son un lujo. Nosotros tuvimos la suerte de conocer a un joven que nos alojó en su casa y nos llevó a un pueblo llamado Isparakhun. Allí, además de recibirnos con honores el alcalde (comida + té), disfrutamos de una “sesión de spa” en unos baños termales en medio de la naturaleza.


Isparakhun

KANDOVAN: LA CAPPADOCIA IRANÍ


Kandovan

“Esta montaña de roca volcánica y llena de cuevas se cree que empezó a ser habitada hacia el siglo XIII por refugiados de la invasión mongólica. Una huida que les llevó eventualmente a quedarse de forma permanente, construyendo sus asentamientos sobre estas rocas y grutas. En algún momento se marcharían, pero dejarían como legado un mejunje de casas troglodíticas. Hoy viven unas seiscientas personas. Como está volviéndose popular, hay varias tiendas y casas de té”. Extracto de El Pekín Express Canino.


Kandovan es un destino único en su especie. Aún desconocido, tiene un potencial turístico enorme porque es el típico lugar que gusta a todo tipo de viajeros, que disfrutarán recorriendo el pueblo, entrando en las casas-cueva y llevándose alguna que otra artesanía. Al otro lado del río hay una zona de palapas donde se reúnen vecinos de los alrededores para llevar a cabo su actividad estrella: un buen pícnic. Los más pros incluso haciendo kebab/brochetas de pollo en un fuego improvisado en el suelo.


Además, si te gusta el trekking te recomiendo explorar los alrededores. Nosotros salimos del pueblo en dirección este para hacer una excursión memorable. Según subes las montañas son cada vez más inhóspitas y bellas, afiladas, siempre moteadas por pequeños grupos de ovejas lanudas. Hasta que llegues a una explanada verde con un arroyo, ¡perfecta para un pícnic iraní!


Pícnic en la montaña, Irán

Nota. El día de descanso en Irán es el viernes, por lo que a estos amantes de las comilonas campestres en grupo en lugar de domingueros les llamaremos vierneseros :)


Alojamiento


Hay al menos media docena de hoteles en el pueblo. Nosotros acampamos tal que así :)


Acampando en Kandovan

URMIA


La capital de la provincia West Azerbaijan no es bonita. Sin embargo, si vienes desde Tabriz hacia el Kurdistán (o desde Turquía), vas a pasar por aquí y vale la pena por una razón cultural y dos naturales. La cultural es que, al igual que Tabriz, está habitada por una gran mayoría de azerís. En cuanto a la naturaleza las describo brevemente abajo.


Urmia Lake


Urmia Lake

Es uno de los mayores lagos salados del planeta. Un cuerpo de agua con destellos rosas, rodeado de orillas de sal blanca. Ven rápido, pues en esta región del East y West Azerbaijan se están secando muchos lagos durante las últimas décadas, debido principalmente a chapuzas humanas de ingeniería hidráulica.


Zagros Mountains


Zagros Mountains, entre Urmia y Oshnavieh

Aquí empieza esta cordillera que atravesará toda la zona kurda, albergando algunas de las cumbres más elevadas (y alucinantes) en territorio iraní. La misma carretera principal ofrece vistas increíbles, pero si te metes por carreteras secundarias es un espectáculo.


EXPLORANDO KURDISTÁN


Casa kurda

“Kurdistán es una de las zonas más mágicas del país. No solo por sus pueblos y su naturaleza, que ofrecen mucho por explorar, sino sobre todo por sus gentes y su cultura. Allí, entre los montes Zagros, uno se encuentra con un pueblo encantado de recibir a alguien extranjero, feliz de mostrarte y, si es posible, contarte sobre sus tradiciones. Pero detrás de ese pueblo que rezuma hospitalidad hay una lucha. Kurdistán es el país no reconocido más grande del mundo, repartido (o separado) entre Irán, Irak, Siria y Turquía. En los medios apenas se hace referencia a ello (y cuando se hace es para mal): nadie habla de su sueño de ser un día un país independiente. Como tampoco nadie habla de la batalla que están llevando a cabo desde hace años contra el grupo terrorista ISIS al norte de Siria... Auyoub y su familia, como la mayoría en esta región montañosa, solo quiere la paz en sus tierras y en las de sus hermanos y hermanas kurdos de otros países”. Extracto de El Pekín Express Canino.


Pueblo kurdo, Irán

Hay mucho que absorber en este rincón maravilloso del mundo. Los pueblos son todos muy parecidos, con sus casitas características, sus tierras fértiles llenas de frutales y verduras y sus montañas “zagras” de telón de fondo. Muchos pensarán que visto uno vistos todos, pero es que lo mejor, lo que más nos gusta y llena a los viajeros, es la gente que los habita. Y las familias kurdas, hospitalarias como ninguna, estarán felices de compartir contigo, abrazarte y contarte batallitas. Nosotros estuvimos en un puñado de pueblos y ciudades, en todos ellos acogidos por gente que conocimos andando por la calle. Destaco los siguientes:


Oshnavieh. Llegando desde el norte este será el primer pueblo de mayoría kurda con que te topes. Hasta tres familias se pelearon por alojarnos en su casa. Las montañas de los alrededores son una pasada. La vecina Piranshar también merece una visita.


Alrededores de Oshnavieh

Mirabad. Encajonado en un valle precioso por el que discurre el río Little Zab. Si vienes en otoño vas a flipar con los robledales y bosques de nogales y espinos, amarillos y rojos.


Marivan. Pequeña ciudad cerca del control fronterizo con Irak. Popular el Zeribar Lake, un lago y entorno agradable donde los locales y visitantes vienen a hacer pícnics y pasear.


Zeribar Lake, Marivan

Uraman. Pueblo en terrazas en la ladera de una montaña que se precipita al vacío. Es un lugar turístico, y quizá por eso me gustó más la vecina Bolbar, también asentada en terrazas.


Uraman, Kurdistan

Paveh. Una ciudad que escala también en la montaña. Por la noche es una pasada contemplar las luces que salen de las casas en distintos niveles.


Kermanshah. La capital del estado de Kermanshah, destaca por los aires más modernos de sus gentes y también por un sitio histórico en la misma ciudad: Taq Bustan. Una reliquia de la cultura sasánida.


Taq Bustan, Kermanshah

Nota. Aunque las visas para Irán suelen ser cortas (30 días), recomiendo en la medida de lo posible pasar al menos una semana en la zona kurda (cuantos más días mejor). No solo porque te vas a querer quedar más tiempo de lo pensado en cada pueblo, sino también porque las carreteras de cine que los conectan implican horas de trayecto. No tengo más consejos que dar aquí. Bueno sí, que abras los sentidos para absorber lo máximo y el corazón para recibir la bondad kurda.


EXPLORANDO LORESTÁN


Bisheh Abshar, Lorestan

“Es de noche. Estamos acampando solos ante la inmensidad. Frente a nosotros cae una cortina gigante de agua que es la conocida como Bisheh Abshar o waterfall. El sonido del agua precipitándose y chocando contra el río es tremendo. La quietud que se respira en este entorno es tal que ensordece. Huele a naturaleza salvaje. De vez en cuando Cocaí y Chai ladran porque detectan la presencia de un intruso: los zorros se aproximan a altas horas de la noche en busca de restos de comida que se hayan dejado los bípedos “vierneseros”. Y es que este lugar es popular entre los vecinos de los pueblos aledaños y no tan cercanos… La noche es nuestra y solo nuestra. Pero el día, oh el día. Este paradero tiene dos caras totalmente distintas, exactamente como el sol y la luna”. El Pekín Express Canino.


Lorestan es conocido entre los iranís como la provincia del agua. Lagos, ríos, cascadas… Debe de tener un buen puñado de lugares naturales asombrosos. Yo os voy a recomendar los tres en que estuvimos.


Khanizeh Valley (Canyon). La versión persa del Cañón del Colorado. Una imagen vale más que mil palabras.


Khanizeh Valley

Khorramabad. La capital de la provincia es una ciudad (injustamente) poco visitada. Una de las atracciones principales es su fortaleza/castillo en lo alto de un cerro, que además cuenta con un interesante museo sobre las raíces, cultura y naturaleza de Lorestán. También recomiendo subir a las montañas aledañas para tener vistas a vuelo de pájaro de la ciudad.


Khorramabad

Bisheh Abshar. Una cascada espléndida en un entorno de cuento, ¡sobre todo en otoño! Si viajas con tienda de campaña te recomiendo quedarte a pasar la noche enfrente. Una experiencia mágica. También hay habitaciones en el pueblo de al lado, que cuenta con un par de restaurantes y tiendas.


Nota. Si llegas a Bisheh desde Dorud la carretera es un espectáculo, coronando un desfiladero agreste, siguiendo el curso del Sezar river que discurre al fondo del cañón. Montaña arriba, montaña abajo…


TEHERÁN Y ALBORZ MOUNTAINS


Teherán

No soy el mayor fan de las ciudades y no voy a ser yo quien defienda la visita a Teherán. Sin embargo, sin ser para nada un imprescindible de Irán, nosotros pasamos unos días muy agradables en la capital (gracias a nuestros amigos y anfitriones). Ya sea porque a ti sí te gustan las grandes urbes, que llegues en avión y quieras aprovechar unos días o que tengas que hacer gestiones, aquí te recomiendo unas cuantas cosas qué hacer, sobre todo en las bellas montañas de los alrededores: los montes Alborz. Puedes pasear por el centro envuelto en la vida urbanita persa, contemplando a la gente y sentándote a comer a un restaurante. O subir a algún cerro chulo en plena ciudad y deleitarte con las vistas a Tehran. También está Chitgar Lake, el lago artificial más grande de todo Oriente Medio. Las familias y grupos de amigos vienen aquí a pasear y hacer pícnics. Además, hay mucho por hacer en los alrededores, en los bellos montes Alborz.


Qué ver cerca de Teherán


Vardij. Unas formaciones geológicas con grutas populares entre los urbanitas de Teherán por su cercanía y belleza. Se llega por una carreterita que penetra en los Alborz.


Vardij, Teherán

Brghan. Tras serpentear por las colinas peladas al norte de Teherán se llega a este pueblo en una especie de oasis en el desierto, con un bosque y un río. A lo largo de ese chorro de agua se disponen plataformas de madera para disfrute de los vierneseros, todos listos para disfrutar de un buen pícnic.


Brghan

Lavasan. Un pueblecito a pocos km de Teherán, en la base de los montes Alborz. Se puede aventurar uno a hacer alguna rutilla, refrescarse en el río y charlar con los pastores que frecuentan esas laderas con sus ovejas.


Alojamiento


Hay opciones de todo tipo, pero no conozco porque nos acogieron unos amigos. No creo que encuentres ningún alojamiento dogfriendly, así que si tienes perro tendrás que hacer Couchsurfing o, como nosotros, conocer a alguien local en el viaje.


MAR CASPIO


Mar Caspio, Irán

“Cocaí se volvió loca corriendo por la arena, chapoteando y esquivando olas y recogiendo con la boca algas y palos enormes que probablemente algún día yacieron en tierras rusas o kazajas. O azerís o turkmenas. Con la friolera de 371.000 km2 de superficie, debido principalmente a los más de cien ríos que lo alimentan, algunos enormes como el Volga, el Ural, el Kura o el Terek, este lago hace frontera con estas cinco naciones… En Irán la zona del Caspio se asocia a lluvias, temperaturas más frescas y bosques. En un país que se caracteriza por las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones aquí tenemos la nota discordante. Unas condiciones climatológicas favorables para el asentamiento humano, lo que hace de la costa norte iraní un área de gran densidad de población. Además, en los pueblos y ciudades que bañan el mar Caspio encontramos una cultura más moderna y abierta por lo general”. El Pekín Express Canino.


Se trata de la zona más industrial del país, estando prácticamente toda la costa salpicada de poblaciones. Nosotros estuvimos en Chalus, Royan, Babol y Sarí, todas ellas en la provincia de Mazandarán (al oeste está la verde provincia de Gilan). En estas ciudades no hay nada realmente a nivel turístico. La actividad favorita (mía al menos) es sentarse en la arena a contemplar a la gente mientras pasea por la playa y probar comida en los puestos. Recomiendo el ash. A pesar de ello cuenta con agradables playas y, sobre todo bellísimas montañas en la retaguardia: la cara verde de los Alborz.


Filband

Un lugar que merece mucho la pena visitar es Filband, a hora y media en coche de la ciudad “caspiana” de Amol. Este pueblo está en lo alto de una cima exuberante a la que muchos “vierneseros” vienen a hacer pícnic y disfrutar del mar de nubes que la caracteriza.


Alojamiento


Tampoco puedo ayudar aquí, pues acampamos en la playa y dormimos en casas de gente local.


BADAB-E SURT Y ALREDEDORES


Badab-e Surt

“Visitamos Badab-e Surt a primera hora. Dejé la tienda y la mochila en su sitio e iniciamos un paseo de unos cuarenta minutos que nos llevaría a la entrada, totalmente desierta. Me imaginaba algo chulo, pero no tanto. Se trata de unas formaciones sedimentarias milenarias de hierro, azufre y otros minerales que han creado unas estructuras escalonadas doradas con agua cristalina… Una obra de arte de la naturaleza como esta sería Patrimonio de la Humanidad en cualquier país, pero en Irán casi nadie la conoce. Durante las dos horas que estuvimos explorando y sacando fotos no vino nadie”. El Pekín Express Canino.


Vale la foto para convencer a cualquiera para visitar esta joya desconocida. Además, si te gusta el trekking y la aventura te recomiendo hacer una ruta de 15 km por la montaña hasta el pueblo de Badlh Kwh. Desde ahí no hay transporte y tendrás que hacer dedo hasta la carretera principal. El paisaje es brutal, con montañas de colores salpicadas de rebaños de ovejas y pastores.


Montañas cerca de Badab-e Surt

Alojamiento


Creo que no hay hoteles ni habitaciones en el único pueblo cercano a este paraíso geológico: Orost. Si no tienes tienda pregunta en alguna mezquita o negocio. Se puede acampar cerca de la entrada.


TIERRAS TURKMENAS Y KHALID NABI


Khalid Nabi

“Khalid Nabi es otro de esos sitios escondidos que las almas aventureras querrán conocer. Se trata de un lugar sagrado en medio de un escenario tan vasto como bello en donde descansa el cuerpo del susodicho Khalid Nabi, quien fuera un profeta pre islámico… … el contacto con la cultura turkmena, las vistas de ese paisaje marciano alucinante y el hallazgo del cementerio más surrealista del planeta, donde descansan los cuerpos de los seguidores de Khalid Nabi bajo enormes penes de piedra. Cocaí y yo, ambos, nos quedamos embobados nada más aterrizar: la visión de las infinitas montañas onduladas que poblaban cada centímetro a nuestro alrededor eran hipnotizantes. Era como contemplar un mar de montañas. El mar del desierto turkmeno”. El Pekín Express Canino.


Hay un rincón muy especial en Irán: las tierras turkmenas que quedan al norte de Gonbad-e Kabus, capital de la provincia de Golestán. Lindando con su país de procedencia, Turkmenistán, estas gentes llegaron hasta aquí en busca de un mundo más libre. El paisaje es árido y rozando lo inhóspito, pero a los habitantes de los pueblos y aldeas de esas montañas no parece importarles. Es más, siguen con sus costumbres y su vida basada en el pastoreo.


Las gentes turkmenas del norte de Irán son seminómadas

Solo por el choque cultural y el “descubrimiento” de este grupo étnico tan distinto merece la pena la visita. Con suerte incluso llegas a una ceremonia, como nos pasó a nosotros con el nacimiento de un niño en la comunidad. Pero es que además existe allí una joya oculta: Khalid Nabi. Merece la pena el viaje desde Gonbad e Kavus. Creo que no hay autobuses y tendrás que llegar a dedo o en taxi si no tienes vehículo propio.


Cementerio de Khalid Nabi

Alojamiento


La zona turkmena como tal apenas cuenta con infraestructura turística y desconozco si hay algún hotel. Nosotros nos quedamos en casa de una familia local (el camionero que nos llevó haciendo autostop) en la aldea de Oghchi. Con camper o tienda de campaña podrás acampar donde quieras. En Gonbad e Kabus, sin ser una ciudad turística, debe haber algunos hoteles.


GOLESTAN NATIONAL PARK


Parque Nacional Golestán

Aquí se encuentra el mayor bosque de Irán. Aunque no todo el Parque es bosque, también tiene zonas de montaña. El Parque Nacional Golestán es conocido por la cantidad de fauna salvaje que alberga, y más en concreto leopardos, que están en su salsa con dos ecosistemas que les molan mucho. Por desgracia, no tiene apenas caminos o al menos no hay apenas información para hacer rutas. La mayoría de iranís viene simplemente a hacer sus pícnics particulares a las zonas de merenderos y después se marchan. En uno de estos merenderos hay una bonita cascada a un paseo de pocos minutos y también de ahí parte un camino que te lleva hacia la profundidad del bosque, siguiendo el río.


Alojamiento


No hay infraestructura turística en este sentido (que yo sepa). Si quieres pernoctar tendrás que tirar de tienda. Es el único sitio en que pasé miedo acampando en Irán, pues Cocaí se puso a ladrar como una furia de madrugada… A saber qué había fuera.


MASHHAD


Holy Shrine, Mashhad

“Todo el mundo viene a la segunda ciudad más grande de Irán por una razón: la Imam Reza Holy Shrine, el espectacular complejo sagrado de mezquitas varias, salas de oración, seminarios y bibliotecas… y por supuesto el mausoleo en que descansa el octavo imán de los chiíes. Se ha convertido en símbolo y destino de peregrinaje masivo de esta rama del islam, la otra (suníes) e incluso de otras religiones y amantes de la arquitectura y la historia, que acuden para contemplar esta obra maestra. Yo pocas veces he flipado más. Es imposible describir de manera fidedigna lo que vi en este santuario. Las caras de felicidad, los llantos, familias rezando juntas… por no hablar de la arquitectura. Cada mezquita, cada edificio, diseñado con un modelo de azulejos único, pero combinando a la vez los mismos colores y estilo. Por supuesto vimos también la tumba del imán. Un montón de fieles se arremolinaba alrededor luchando por tocarla”. El Pekín Express Canino.


La capital de Razavi Khorasan es una de las ciudades más emblemáticas de Irán. Especialmente desde el punto de vista religioso: protege el cuerpo del Imam Reza. Solo Mashhad y Qom tienen el carácter divino de “ciudades santas” en Irán. No son muchos los viajeros que vienen por esta parte del país, dado que está lejos de los puntos más visitados. Sin embargo, ya solo por esto Mashhad es un imprescindible.


Qué ver en Mashhad


Holy Shrine. Dos palabras la definen: GRANDEZA y DEVOCIÓN. El Holy Shrine te dejará con la boca abierta. No se puede ingresar con cámara de fotos y hay que dejarla en una taquilla.


Ferdowsi Tomb. En la cercana ciudad de Tus se encuentra el bonito mausoleo de este poeta del siglo X, considerado como uno de los más importantes de la historia persa. En esta excursión puedes aprovechar para visitar el monasterio histórico de Haruniyeh, también en Tus.


Ferdowsi Tomb

Montañas/mirador a las afueras. Si dispones de coche (o haces un amigo local, como nosotros), un plan muy bueno es salir de la ciudad para obtener vistas desde lo alto de alguno de los cerros que la rodean. Además, en las afueras también hay algunos restaurantes de palapas al aire libre dignos de visitar.


Alojamiento


No tengo referencias (hospedados por un joven local), pero tiene que haber opciones para todos los bolsillos en diferentes zonas de la ciudad.


Nota. Otra ciudad menos frecuentada aún es Bojnurd. La capital de North Khorasan es una urbe de gentes modernas y abiertas, con parques, mezquitas y unas montañas alrededor muy chulas. Si tienes tiempo vale la pena hacerle una visita.


DESIERTOS DE DASHT-E KAVIR Y LUT: RUTA POR EL CORAZÓN DE IRÁN


Dasht-e Kavir Desert

“Cocaí y yo nos disponíamos a atravesar Irán desde esa esquina noreste hasta el mismo corazón, a la histórica Yazd. 900 km de puro desierto. El mismo en el que se ha registrado la temperatura más alta jamás habida sobre la superficie terrestre…”. El Pekín Express Canino.


En este trayecto entre Mashhad y Yazd, cubierto en su totalidad por el desierto iraní, disfrutamos mucho del paisaje y vivimos grandes aventuras. Sin duda, una de las carreteras más especiales y recordadas. Mezquitas solitarias en mitad del camino para que los conductores puedan parar a echarse un rezo, camellos, oasis, zonas de dunas y más montañosas… e incluso algún que otro caravanserai. Es decir, los asentamientos que yacían en diversos puntos a lo largo de la Ruta de la Seda entre poblaciones y oasis equidistantes, para los comerciantes, viajeros y soldados que hacían largos viajes en sus animales o caravanas y requiriesen descanso y/o alimento. Los antecedentes de los hoteles de carretera, vaya. Además de ser claves en las rutas de comercio, debían ser un foco de culturas, aprendizaje y diversión como pocos. Prepárate para 900 km por este enorme e inhóspito desierto.


Alojamiento


El desierto es buen lugar para acampar, pero atente a las consecuencias: ¡te puede pillar una tormenta de arena! Nosotros experimentamos una, pero por suerte estábamos subidos a un coche. En esta ruta se pasa por poblaciones, siendo la mayor de ellas Ferdows (unos 30.000 habitantes). Allí hay algunos hoteles.


YAZD


Yazd

Yazd es uno de los destinos top que todo visitante debería incluir en su itinerario por Irán. De hecho lo es, formando ese “triángulo dorado” con Isfahan y Shiraz (descritas a continuación). Su centro histórico es de una belleza asombrosa, con sus calles de adobe, sus pasadizos, sus edificios, tiendas y mezquitas de tonos tierra y azulados. La mejor actividad que puedes hacer es pasear y deleitarte con la arquitectura sinigual, observar las artesanías de las tiendas y, por supuesto, subirte a alguna azotea para obtener una panorámica de lujo.


Yazd

Pero hay otra razón de peso: su historia vinculada al zoroastrismo… aún vigente. La provincia de Yazd alberga la mayor comunidad de zoroastristas del país. Los “believers” de la vieja religión del pueblo persa que luego fue prácticamente aniquilada con la invasión árabe. En la misma ciudad está El Templo del Fuego, el equivalente de los templos religiosos de otras fes. Los habitantes dicen que el fuego que allí arde lleva más de 1500 años vivo. A las afueras de la ciudad están Las Torres del Silencio de Yazd, otro símbolo y huella del zoroastrismo. Antiguamente eran los cementerios zoroastrianos, donde llevaban a los seres queridos que dejaban el mundo terrenal para rendirles culto. La práctica de despedir a los difuntos consistía en transportarlos hasta estos lugares y dejar que la naturaleza hiciese el resto. Según las creencias zoroastristas, la descomposición de los cadáveres por parte de las aves y otros animales era necesaria para liberar el alma del cuerpo. Se trata de dos estructuras en sendos cerros contiguos con una fosa circular en el interior. Aunque hoy ya no se usan para esos fines, están abiertas como espacio cultural.


Torres del Silencio de Yazd

Otra excursión recomendada es el pueblo vecino de Taft. Esta población destaca por sus calles de arena flanqueadas por muros de adobe y jardines de granados. Si vienes alrededor de septiembre-octubre verás sus ramas llenas de granadas. Como siempre, lo mejor es conocer gente, charlar y tomarse un té en buena compañía.


Yazd y Taft

Alojamiento


Hay gran variedad de hoteles y hostels en el centro de Yazd. No puedo decirte ninguno que sepa que acepte perros, pues nosotros dormimos en un veterinario.


Nota. En el trayecto de Yazd a Isfahan (otros 300 km de desierto) también se dejan en el camino varios caravanserais, siendo el de la bella población de Aqda uno muy recomendado para hacer un alto en el camino.


ISFAHAN


Naqsh-e Jahan Square, Isfahan

“Y entonces llegamos a la plaza. La Plaza, quiero decir. Naqsh-e Jahan Square, también conocida como Plaza Real y Plaza del Imam Jomeini, es el centro mismo de Isfahan. Aparte de ostentar el récord de ser una de las plazas más grandes del mundo, destaca por su belleza y grandiosidad: sus inmaculados jardines y estanque central acompañan a los numerosos monumentos históricos de principios del siglo XVII que la componen. Ni más ni menos que un palacio, varias mezquitas impresionantes y la puerta de entrada al Gran Bazar, uno de los mercados más grandes y antiguos en el Medio Oriente. Todos estos edificios pertenecen a la Golden Age de la ciudad, traída por el Imperio safávida en ese siglo y que movió la capital de Persia de vuelta a Isfahan”. El Pekín Express Canino.


Isfahan es mi ciudad favorita en Irán. Por su historia (fue la capital de Persia en su momento), por su mezcla de gente moderna y tradicional, por su belleza suprema. Uno podría quedarse días en la Naqsh-e Jahan Square, contemplando las imponentes mezquitas y edificios más gloriosos de la época dorada de Isfahan que la rodean y hablando con la gente que pasa por allí. Recomiendo disfrutarla con calma y como merece.


Qué ver y hacer en Isfahan


Para hacerlo fácil voy a dividir las zonas de interés en cinco: la Plaza Real, el Bazar, la Jameh Mosque, el paseo del río y el Barrio Armenio (New Julfa). La primera ya está descrita, en pleno centro de la ciudad. El bazar es un pasillo abovedado larguísimo lleno de tiendas y restaurantes. Conecta la ciudad nueva con la vieja. O lo que es lo mismo, la Plaza Real con la Mezquita del Viernes o Jameh Mosque, que data del año 771 y es una de las mezquitas más antiguas en Irán. Y probablemente la más espectacular. En realidad son cuatro mezquitas juntas cerrando un patio central. Cada una con sus diferentes diseños, a cada cual más cautivadora.


Jameh Mosque, Isfahan

En cuanto al paseo del río, es una zona verde preciosa de retiro donde van los urbanitas a hacer pícnics, fumar shisha y relajarse. Está además atravesado por varios puentes que rezuman historia.


Los históricos puentes de Isfahan

Por último el barrio armenio, New Julfa, es uno de los pocos lugares en Irán donde se pueden ver iglesias y catedrales, siendo la más remarcable la Vank Cathedral. La existencia de este barrio se remonta al siglo XVII, cuando más de 150.000 armenios fueron movidos a Isfahan. No está claro si fue una ayuda al asilo que pedían por la persecución otomana o porque el rey de entonces de Irán, sabedor del conocimiento y habilidades de los armenios respecto a la Ruta de la Seda, los trajo en beneficio propio por la importancia que Isfahan desempeñaba.


Vank Cathedral, New Julfa

Hay muchos otros lugares que visitar, pero mejor que vayas y los descubras por ti mismo ;)


Alojamiento


Isfahan es de los lugares más turísticos del país, y por tanto la oferta hostelera es abundante. Si puedes quédate en uno con azotea, para disfrutar así de las vistas de los tejados de los edificios y mezquitas de la ciudad. Yo me quedé en Annie Hostel, un espacio dogfriendly y súper buen rollero que por desgracia tuvo que cerrar debido a la pandemia. Quizá vuelva a abrir, así que míralo por si acaso antes de ir a Isfahan: ANNIE HOSTEL (Isfahán, Irán): opiniones, comparación de precios (tripadvisor.es)


SHIRAZ Y PERSEPOLIS


Techo de la Pink Mosque, Shiraz

“Los iranís pueden quejarse todo lo que quieran del país en el que viven por su situación política y económica, pero no pueden ocultar el orgullo por sus orígenes y sus tierras, que antaño fueron parte del más próspero Imperio y escenario de batallas épicas. Persia comenzó su aventura hacia el siglo VI a. C. con Ciro el Grande, el probablemente rey más querido y recordado: fundó el Imperio en medio del desierto, valiéndose de una ingeniería ingeniosa para sacar agua del subsuelo desde montañas a cientos de kilómetros, y lo extendió hacia todos lados, incluyendo la anexión de Babilonia y Lidia. El Imperio persa siguió haciéndose con más y más territorios con los reyes sucesores: Cambises, Darius, Jerjes, Artajerjes… Pero iban a cometer un grave error: meterse con Grecia. Y así comenzaron las “apasionantes” Guerras Médicas. Hasta que un tal Alejandro Magno, cansado y enfurecido de varios ataques, vino a desmontar el chiringuito persa. Nada más y nada menos que prendiendo fuego a la capital del enemigo: Persepolis”. El Pekín Express Canino.


Persepolis. Es hoy un sitio y museo arqueológico espectacular. Prepárate para caminar entre edificios y columnas milenarias en ruinas, algunas en pie, otras derruidas. Shiraz es la mejor base para visitarla, ya que está a tan solo 60 km.


Persepolis

Shiraz. Para muchos visitantes e iranís la mayor joya del país. Por la friolera de sus 2500 años de antigüedad y su importancia histórica… y porque se trata de una de las ciudades más elegantes y señoriales de Irán.


Qué ver y hacer en Shiraz (aparte de visitar Persepolis)


Pasear por el centro. Disfrutar de un paseo sin prisa por sus avenidas y callejuelas, observando los negocios, casas de té, gente y, por supuesto, sus más preciados edificios y mezquitas. La más llamativa es la Nasir al-Mulk Mosque, más conocida como Pink Mosque. La luz que ilumina los ventanales y vidrieras crea ese efecto de colores dentro de la mezquita por los que se ganó el apelativo. Consejo: mejor la visita por la mañana porque entra más luz.


Pink Mosque

Hafez Tomb. El mausoleo de uno de los poetas persas más queridos. Se encuentra a pocos km del centro.


Ghalat, un pueblo hippie con fama de acogedor y darle a la maría a las puertas de un bosque. Una especie de oasis por aquellas áridas latitudes. Comimos en un restaurante en plena naturaleza, contemplamos la flora y fauna del bosque (insectos, pájaros y perros salvajes) y seguimos el curso del arroyo a contracorriente, hasta dar con una pequeña cascada.


Alojamiento


Gran oferta hostelera en el centro, con variedad de precios. No puedo recomendar ninguno en concreto porque nos quedamos con unos amigos locales.


Nota. La provincia de Fars, cuya capital es Shiraz, cuenta con lugares naturales preciosos. Nosotros la pasamos sin pena ni gloria (se me empezaban a acabar los días de visado), pero si tienes tiempo seguro que vale la pena que la explores un poquito ;)


HORMUZ ISLAND


Geología de la isla de Hormuz

“Ese trozo de tierra que cada vez se había ido haciendo más y más grande desde el barco. Pisábamos esa isla mágica para no salir del cuento durante cuatro largos (y a la vez cortos) días. Nuestro rincón paradisiaco con una geología y vida únicas. Las rocas extraterrestres de sal, las playas de arenas de diferentes colores, los acantilados rebosantes de vida marina, sus cuevas misteriosas. Los pocos árboles que la habitan, adaptados a unas condiciones de sal y calor no aptas para corazones norteños. El plancton en el mar brillando por la noche. Los hippies dándote la bienvenida en cada cala. La luna anunciando la templada noche, el comienzo de una bonita –y para muchos psicodélica– velada”. El Pekín Express Canino.


Efectivamente se llega en barco, más concretamente desde el puerto de Bandar Abbas (ciudad también interesante, sobre todo a nivel cultural). Esta isla del golfo Pérsico es una auténtica pasada. No solo por su geología y playas (¡incluida una de arena roja!) y ese ambiente hippie-clandestino en Irán, sino también a nivel cultural. Las mujeres más tradicionales cubren sus rostros con unas máscaras características (tan majestuosas como estrafalarias). Las raíces de estos atuendos se remontan a hace siglos, pero no están claras. Podrían haber surgido como mecanismo de defensa ante invasores, bien para intimidarlos haciéndoles creer que eran guerreros, bien para protegerse contra secuestros. La isla tiene mucha historia de tránsito, siendo una parada en las rutas comerciales desde tiempos inmemoriales, incluida la Ruta de las Especias.


Indumentaria tradicional de las mujeres de la isla de Hormuz

Existe una única pista circular, que se puede recorrer en autostop o en algún tuk-tuk para apoyar la economía local. Algunos puntos recomendados: Silence Beach, Rainbow Valley, Mofanegh Beach, Red Beach, Rainbow Cave, Chandrakht Beach.


Red Beach, Hormuz Island

Alojamiento


Hay un puñado de hospedajes en el pueblo portuario, único asentamiento de la isla, y se puede acampar libremente en cualquier playa. Por otro lado, solo hay tiendas de comida en el pueblo, por lo que si tu idea es hacerte un Robinson Crusoe en una playa cualquiera unos días te aconsejo hacerte con provisiones al llegar. Y muy importante: AGUA. No hay ninguna fuente natural en toda la isla.


Rainbow Valley, Hormuz Island

Nota. Otra isla del Golfo Pérsico que puedes visitar desde Bandar Abbas es Qeshm.


RUTA POR LA COSTA DEL MAR DE OMÁN: HORMOZGAN Y BALUCHISTAN


Martian Mountains

“… el mar a un lado, el desierto y las Martian Mountains al otro. Salvaje, sin apenas poblaciones de por medio. La única vida que se palpa es la de los camellos que merodean las arenas candentes… Estas montañas de sal blancas rompen el paisaje con sus impresionantes pliegues y picos escarpados. En un momento dado solo veíamos blanco a la izquierda y azul a la derecha según avanzábamos por el asfalto”. El Pekín Express Canino.


Sin duda alguna, una de mis rutas favoritas en Irán. Una vez pasado el golfo Pérsico, uno llega a la altura del Mar de Omán. La costa de las provincias de Hormozgán, primero, y Baluchistán, después, obsequia al viajero con paisajes que combinan mar, desierto… y montañas. A ello hay que sumar lo más importante para muchos viajeros: la gente local. Desde Bandar Abbas el cambio de las gentes es muy plausible. Los baluches son más morenos y tradicionales, llevando orgullosamente sus ropas típicas.


Música en directo, Chabahar

Son además uno de los pueblos más hospitalarios que he conocido. Si viajas en autostop es probable que te lleven a playas y sitios de la zona que solo ellos conocen, como nos pasó a nosotros con dos pescadores muy salaos, y que te ofrezcan quedarte en sus casas (también nos pasó).


Qué ver en esta ruta


Darak. Un oasis de dunas que vienen a morir al mar. Es una auténtica pasada. Para acampar recomiendo hacerlo en una especie de palapa que hay justo al llegar a la playa (¡la otra alternativa es debajo de una palmera!). Cosas a hacer: correr por las dunas como un loco (obvio), charlar con los vecinos que vendrán a verte (obvio), bañarse en el mar, visitar la cercana “Bird Island”.


Darak

Chabahar. La mayoría de ciudades y pueblos de esta ruta no son bonitos, pero como ya he dicho vale la pena solo por la calidez y generosidad de sus gentes. Chabahar es seguramente la población más interesante de Baluchistan para el turista. Además es muy animada por la noche con casas de té y shishas con música en directo. Hay hoteles, pero no puedo recomendar porque no fuimos a ninguno.


Martian Mountains Viewpoints. Pocos kilómetros al este de Chabahar hay varios miradores donde estas montañas son especialmente espectaculares.


Beris. Este pueblo de pescadores está situado en una bahía escénica custodiada por las Martian Montains y es popular por los atardeceres de película que ofrece un gran acantilado junto al mar.


Beris

Manglar de Gowatr (Pasabandar). Al final de la carretera, en plena frontera con Pakistán, se encuentra esta maravilla natural. Allí desemboca el río Bahu Kalat en el Mar de Omán, y es hogar de muchas especies de aves típicas de manglar… ¡y también de decenas de camellos! Puedes pasearte entre ellos por la playa y también aventurarte con algún pescador al interior de este ecosistema y también al mar (hay delfines).


Camellos en Gowatr

Alojamiento


En Chabahar y en Darak hay infraestructura de hospedajes, pero nosotros tiramos de tienda y casas locales en todo el recorrido. No puedo recomendar ninguno en concreto.


RUTA POR EL INTERIOR DE BALUCHISTAN... HASTA PAKISTÁN


Sistan Baluchistan

En Pasabandar uno roza tierras pakistanís, pero no hay frontera para turistas (solo contrabando). Hay que subir unos cientos de kilómetros en el mapa, más en concreto hasta Zahedán, la capital de la provincia Sistan-Baluchistan. El camino ofrece pueblos y ciudades tradicionales muy interesantes. Zahedán es una ciudad grande sin ningún atractivo turístico (al menos aparentemente). Uno tiene que pasar por aquí antes de dirigirse al control fronterizo Taftan Border.


Alojamiento


Dormimos una noche en el Hanol Hostel, donde aceptaron a Cocaí durmiendo en la tienda en el jardín. También se puede dormir en la propia frontera, que es una fiesta. Solo abre hasta la hora de comer, por lo que si llegas por la tarde (como nos pasó a nosotros, porque no tenía ni idea) te tocará dormir allí con todos los pakistanís e iranís que van a pasar al otro lado. Hay una mezquita donde se puede dormir y baños públicos tipo letrinas... No te acuerdes de mí si te toca visitarlos :)


¿QUIERES IR DESPUÉS A PAKISTÁN? TE DEJO LOS ITINERARIOS DE PAKISTÁN:

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