California, itinerario: el estado dorado


¡Llegamos al Golden State! Otro de los emblemas del país, a la altura de New York, el Gran Cañón y las hamburguesas. Aunque los cuerpos dorados en las playas de Malibu no los vi por ningún lado (también es verdad que viajaba en invierno y la gente iba muy tapada), he de decir que se cumplieron las expectativas por mucho. Un litoral salvaje, desiertos asombrosos en el sur, montañas gigantescas en Sierra Nevada, el estilo único de San Francisco… Todo eso y mucho más de la mano de gente encantadora que conocí por el camino. Puntos a destacar:

MOJAVE DESERT NATIONAL PRESERVE

El seco sureste de California espera con inmensas extensiones de desiertos y esta reserva es un lugar fantástico para vivir desde dentro este curioso ecosistema. Aquí puedes pasearte entre cactus de todos los tamaños y colores, el endémico Joshua Tree y otros arbolillos del desierto; subir alguna que otra colina y vislumbrar la inmensidad; correr por unas preciosas dunas de arena; visitar unos túneles de lava; escuchar a los coyotes y sentir escalofríos por las noches; acampar bajo un manto brutal de estrellas…

Los perros son bienvenidos a esta reserva. Si vas con tu amigo peludo deja los trekkings para primera y última hora del día, y vigila que no se meta por los cactus porque se puede clavar las púas. Si tienes coche dos días deberían bastar para verlo todo. Si no tómatelo con más calma. Hay varios campings y tampoco pasa nada por poner la tienda en algún punto apartado.

JOSHUA TREE NATIONAL PARK

Debe su nombre a esta especie endémica de árbol que parece más típico de las sabanas africanas que otra cosa. El Parque es muy chulo, con zonas muy diversas: extensiones de Joshua trees, miradores con vistas al valle espectaculares, barrancos y paredes verticales, “bosques” de cactus…

Dos o tres días dan de sobra para verlo todo. Los perrunos pueden entrar al Parque pero no hacer rutas (solo miradores y campings). Hay tres o cuatro campings en total (más barato si acampas justo antes de la entrada). Una excursión muy recomendable fuera del Parque es a Pioneertown, un pueblo decorado como en los viejos tiempos del salvaje oeste.

DEATH VALLEY NATIONAL PARK

El famoso Valle de la Muerte es un Parque gigante (el segundo más grande de USA creo) que alberga asombrosos desiertos, dunas, montanas, extrañas formaciones geológicas, puntos por debajo del nivel del mar (aquí se encuentra el punto más bajo de USA, - 85 msnm), e incluso alguna pequeña cascada. Aquí se han producido algunos fenómenos que se podrían catalogar como de paranormales. El más conocido es el de las rocas gigantes que se mueven, aparentemente solas. Sobre la superficie de un lago seco de superficie resquebrajada (el Racetrack Playa) unas grandes rocas se desplazan dejando extrañas huellas sobre la superficie. Las teorías van desde cosas más científicas (lluvia que forma barro y luego las rocas son empujadas con el viento) hasta otras de marcianos y ovnis. ¡Quedémonos con estas últimas mejor!

Como digo, el Parque es enorme, con muchas secciones y con excursiones cortitas de pocos kilómetros y otras de varios días, así que si quieres verlo todo todo necesitarás mucho tiempo. Pero vamos, para el viajero “estándar” digamos que con 3 o 4 días está bien. Hay bastantes campings, algunos de ellos gratuitos: Emigrant, Wildrose, Thorndike, Mahogany Flat (los dos últimos solo abren de primavera a noviembre). También se permite la acampada libre para marchas largas. Son muy permisivos con los perros, que pueden acompañarnos a muchas excursiones por el Parque.

ROUTE 395 (DEATH VALLEY A LAKE TAHOE)

Una carretera alucinante que recorre toda la espina dorsal de la Sierra Nevada de sur a norte, dejando atrás lagos glaciares, potentes ríos, picos monumentales, lindos pueblitos… Y en paralelo a sensacionales Parques Nacionales como Yosemite o Sequoia (aunque este último no tiene acceso desde aquí). Nos centraremos en el trayecto desde Death Valley hasta Lake Tahoe. El primer tramo discurre por el valle, con las imponentes montañas a mano izquierda (a la derecha si vienes al revés). Una vez pasado Bishop empieza una dramática ascensión por la Sierra Nevada, llegando a alturas cercanas a los 2500 m (Conway Summit es el punto más alto). La mayoría de estos lugares los puedes visitar libremente con perro, al no entrar en ningún Parque Nacional. Aunque prácticamente toda la ruta es digna de una parada por parte de viajero, he aquí algunos puntos obligados para hacer un alto en el camino:

Lone Pine y las Alabama Hills. Esta población de casas de madera con espléndidas vistas de la Sierra Nevada es perfecta para explorar un poco las montañas. No faltan los atractivos desde luego. Empezando por la presencia del pico más alto de USA fuera de Alaska: el Mount Whitney (4421 m). El inicio del trail está a apenas 20 km de Lone Pine, pero conseguir un permiso es jodido, ya que el acceso está restringido a un número de personas. Vamos, que si no reservas con mucha antelación no podrás hacerlo. Pero hay otra excursión más accesible para todos: las Alabama Hills. Se trata de unas colinas de una extraña belleza (tanto que parecen sacadas de otro planeta) que han llamado la atención de diferentes cineastas: Bonanza, Gladiator, Iron Man o Django Unchained tuvieron escenas rodadas en las Alabama Hills. El mejor plan una vez aquí consiste en trepar cualquier colina y mirar en derredor. Extensiones sin fin de tierras inhóspitas a tus pies.

Puedes hacer también alguna caminata. Por ejemplo en el Mobius Arch Loop Trail verás un conjunto de extrañas formaciones entre las que destaca un bonito arco. Por último, esta zona es todo un edén para acampar. Hay un camping del que estoy enamorado llamado Turtle Creek campground, al pie de la Sierra y junto a un arroyo (la mejor melodía para echar un sueñecito). Las vistas son apoteósicas y cuesta solo 5 dólares POR TIENDA. ¡Lo nunca visto en los States, así que aprovéchalo!

Manzanar National Historic Site. También hay espacio para enriquecerse a nivel cultural en esta ruta. Aquí mantuvieron presos a más de 100.000 japoneses-americanos tras la Segunda Guerra Mundial. Vaya, un campo de concentración paralelo a los de los nazis en Europa… Eso sí, un poco más light. Es un interesante recorrido con habitaciones ambientadas en la época, objetos antiguos, fotos de la gente que allí estuvo… Y un bonito monumento. Todo con la imponente figura de la Sierra Nevada como telón de fondo.

Por cierto, si tienes tiempo adicional, hay una zona de lagos muy bonita al otro lado de la carretera.

June Lake. Pintoresco pueblito “suizo” de casas de madera embebido en un entorno de montaña fabuloso. Se encuentra junto a un hermoso lago, más aun cuando lo ves totalmente congelado. Es muy popular entre los amantes del esquí, pues esta zona goza de altas cumbres nevadas y abundan las pistas. Pero también para los que les gusta el trekking, o simplemente para los que quieren respirar una bocanada de aire fresco en un lugar de belleza incomparable. Hay una bonita carretera circular que te adentra por las montañas y los bosques, pasando por otros lagos muy chulos (Silver y Grand Lake), pudiendo hacer algunas pequeñas caminatas por la zona (ruta cerrada en invierno). También, más al sur, está Mammoth Lakes un ski resort para los más deportistas.

Mono Lake. Ya cerca del culmen de altura, tenemos este precioso lago a pie de carretera. A esta misma latitud está Yosemite NP, a menos de 40 millas al oeste. Se toma la Tioga Road (o carretera 120). Cortada en invierno.

Lake Tahoe. En plena frontera entre California y Nevada reside este lago gigante de aguas limpias y claras. Es muy popular tanto en verano como en invierno, reuniendo siempre a mucha gente que viene de la ciudad a pasar una bonita jornada en la naturaleza.

Como digo, la ruta 395 está conectada con el Parque Nacional de Yosemite (ruta cerrada en invierno). Sin embargo, no hay acceso desde la cara oriental al Sequoia National Park ni a King Canyon National Park. Para llegar a estos dos habría que dar una vuelta bastante grande. Yo no fui a ninguno de estos tres Parques porque era febrero y ya venía agotado del frío por Arizona y Utah (es muy jodido viajar en invierno sin coche ni nada), pero hay que incluirlos en estos itinerarios porque tienen un valor natural incomparable.

YOSEMITE NATIONAL PARK

Foto tomada por Denali Daniels

Uno de los Parques más famosos del mundo. Aquí no solo hay osos y sequoias. Reconocido internacionalmente por sus acantilados de granito, saltos de agua, ríos cristalinos, bosques de secuoyas gigantes y la gran diversidad biológica (cerca del 95% del área del parque está denominada zona salvaje). La mayoría de visitantes vienen a la zona del Yosemite Valley, pero las posibilidades de paisajes son mucho mayores (inmensas), con decenas de hikes para los que nos gusta patear. Los perros solamente pueden hacer un par de pequeños trails.

SEQUOIA NP Y KING CANYON NP

Estos dos Parques conectados son una maravilla. En ambos reside el árbol más grande (que no alto) del planeta y que da nombre al primero de ellos: ¡la sequoia! Y en gran cantidad. Pero hay mucho más que hacer: preciosas caminatas, un camino a través del cañón que es más profundo que el Gran Cañón, cuevas, cascadas, vida silvestre… A eso súmale que son mucho menos visitados que su vecino del norte Yosemite, por lo que los disfrutarás sin hordas de turistas. Saboréalos que son todo tuyos.

Solo se puede acceder desde el oeste, ya que no hay ninguna carretera desde la ruta 395.

Los perros tampoco tienen acceso a casi ningún trail en estos dos Parques.

NOTA APARTE, EL PACIFIC CREST TRAIL

Foto tomada de pcta.org

Este es solo para las cabezas más locas y aventureras. Un recorrido que parte de la frontera entre México y USA, atravesando California, Oregon y Washington por las onas más salvajes hasta poner los pies en Canadá. Un total de 2650 millas. O sea 4265 kilómetros… ¡Casi nada! Por si fuera poco, la orografía y geología no lo ponen fácil, pasando por desiertos, montañas y glaciares lejos en prácticamente todo el trayecto de la civilización. Hay que estar muy motivado y prepararse bien para esta ruta. Y tener dinero, porque gastarás unos cuantos dólares entre permisos, equipo y comidas especiales. La recompensa: tierras salvajes de una belleza estratosférica y el sentimiento de volver a las raíces ancestrales de nómada, en las que estás tú contra la naturaleza. Si lo completas suele llevar entre 5 y 6 meses para la mayoría de los mortales. Otra opción es hacer una parte, nadie te obliga a hacerlo entero… Esta es la página oficial: https://www.pcta.org/

Un libro interesante es “The Cactus Eaters”, que narra las aventuras de una pareja novata en el hiking que se embarcan en esta apasionante ruta. Y también puedes ver la película "Wild", de una joven que lo hace entero por su cuenta. Hay secciones que se pueden hacer con perro.

SAN FRANCISCO

San Francisco debe ser de visita obligada para todo el que está de ruta por la costa oeste. Incluso para los que no están interesados en áreas urbanas… San Francisco es distinto amigos. San Francisco work it out!

Son muchas sensaciones las que experimentarás, y es que este es el escenario de la grandeza, la tecnología y el glamour: los rascacielos, Silicon Valley, la industria del cine, gente vestida con clase, los Warriors… Pero también lo es de importantísimas revoluciones sociales: la fiebre del oro y, la más reciente, el movimiento hippy y de liberación gay con el Summer of Love (el verano de 1967). Esto fue el inicio de una revolución mundial por los derechos de los homosexuales, y también a nivel musical. Grandeza e historia, dos cosas que parece que no casan, pero lo hacen a la perfección en San Francisco. Definitivamente, tienes que venir y sentirte en una película.

Rodeada por agua por todas partes, esta bella ciudad se conecta mediante dos puentes al “resto de la tierra”: el Golden Gate, el que sale hasta en la sopa en la industria cinematográfica yanqui, lleva al norte; y el San Francisco – Oakland Bridge, que como su nombre indica va la vecina Oakland. Es así, cruzando uno de estos puentes, como uno llega a la city. Tiene muchos sellos distintivos, pero quizás esa hermosa bahía con estos dos largos y estilizados puentes y los rascacielos de fondo es la imagen que todos tenemos antes de poner un pie ahí.

Lo mejor de la ciudad es que tiene muchos cerritos, desde los que puedes ver este conjunto de bahía, puentes y rascacielos desde diversas perspectivas. Genial para los fotógrafos. Una manera popular de recorrer la ciudad es alquilando una bici, pero vamos que a pie también se puede. Prepárate para patear, porque hay mucho por hacer en la ciudad:

Golden Gate. El puente más famoso de mundo, que ha salido en tantas películas que ya nos lo conocemos todos de memoria. Estar frente a él es una sensación extraña, como cada vez que te llegas de viaje a un sitio que has visto muchas veces en fotos. Es como si ya lo conocieses pero a la vez no. Se puede ver desde un montón de perspectivas, por si no te terminas de creer que estas en SF. Mi favorita es desde la playa Baker Beach.

Playas y costa de SF. Y ya que estamos nos ponemos con las playas. Baker Beach es muy chula, de arena fina y con el puente de San Francisco decorando el panorama. Crissy Field Beach: bonita playa llena de perros con vistas a Alcatraz (y también al Golden Gate desde otro lado). Ocean Beach Fire Pits: la más extensa y popular. Tiene acceso desde el Golden Gate Park. En su extremo norte puedes pasear por los acantilados y también por Sutro Baths, donde hay una cueva muy chula y buenas vistas del Pacífico.

Haight-Ashbury. Un barrio histórico que dio origen al movimiento idealista de los hippies y que hoy día está decorado con casas de colores, negocios curiosos, locales con música en directo… ¡Y personajes pintorescos! Está cerca del Golden Gate Park.

Golden Gate Park. ¿Es que todo tiene nombre de Golden Gate aquí? Pues es que el puente es muy famoso, así que tienen que aprovechar el tirón! El parque es enorme y muy bonito, perfecto para salir un poco del humo urbano. Hay estanques, zonas más cuidadas, zonas más salvajes… ¡Hasta bisontes puedes ver en el Golden Gate Park!

Financial District y Zona del muelle. Otra zona muy chula de SF. Por un lado tienes toda esa zona financiera repleta de rascacielos que compiten por ver quién es el más alto. Por otro el bonito muelle que penetra en la bahía, y desde el que si das media vuelta obtendrás una vista muy chula con todos los edificios sobrevolando el cielo.

Miradores SF. La cantidad de miradores que tiene SF te llevará a conocer la ciudad desde distintos ángulos, distancias, altitudes, luminosidad… Es una pasada ver los cambios que se producen desde una colina u otra, o entre un día nublado y uno soleado. O entre lo que te ofrece ver la ciudad por el día o en la oscuridad de la noche, con todas esas lucecitas decorando la postal.

Por otro lado, hay muchas cosas chulas en los alrededores (y no tan alrededores) de San Francisco. Dividamos entre los muy cercanos y los no tan cercanos. Quizás valga la pena alquilar un coche uno o dos días y perderse por los bosques, ríos y playas, sobre todo en la zona que queda al norte del Golden Gate, que es preciosa. Todo lo que expongo aquí se puede hacer con perro salvo que especificación. Algunos sitos recomendados muy cerca:

Playas de South San Francisco y aledañas. Un poco más al sur de San Francisco, se encuentra South San Francisco, una ciudad satélite más tranquila que su vecina mayor. Las playas aquí son muy bonitas y con menos gente. Cuanto más al sur vayas más vacías estarán. Además, la ruta es preciosa, pasando por miradores con acantilados que te dejarán boquiabierto.

Muir Woods National Monument. A apenas 11 millas pasado el Golden Gate, queda este bosque de árboles gigantes: los redwoods. El árbol más alto del planeta lo verás en muchos otros sitios a lo largo de la costa norte de California (y el sur de Oregon). Pero este lugar con pasarelas que atraviesan estos bosques de cuento es especial. Una visita que no se te olvidará. Esta actividad no se puede hacer con perro.

Mount Tamalpais. Cerca del Muir Woods se encuentra el inicio del Temelpa Trail, un ascenso a un pico desde el que se obtienen unas vistas impresionantes de la bahía de San Francisco.

Pueblo playero de Bolinas. La playa es muy bonita y cuenta con frondosos bosques alrededor. Se puede llegar a alguna que otra cascada.

Samuel P. Taylor State Park. Otro extenso Parque de Redwoods, más al norte. Tampoco son bienvenidos los perros.

Lugares no tan cercanos:

  • Yosemite National Park. A 3 horas y media en coche.

  • Sequoia y King Canyon National Parks. A 4 horas en coche.

  • Ruta 1 hacia el sur: Carmel, Monterrey… Una ruta que te lleva por playas de arena dorada y habitadas por fauna como los lobos marinos.

  • Ruta 1 hacia el norte. Por allí esperan pequeñas poblaciones y costas salvajes.

REDWOOD PARKS

La franja costera del norte de California y sur de Oregon tiene el honor de albergar inmensos bosques de esta especie de sequoia gigante: el redwood. ¡Tan gigante es que es ni más ni menos que el árbol más alto del planeta! Sus troncos se extienden sin fin hacia el cielo llenando el azul de verde. Son bosques muy densos y llenos de vida (aunque los habitantes sean vergonzosos y no se dejen ver fácilmente). Entre estos bosques hay bonitos pueblos para parar un rato. Hay varios Parques interesantes a ver:

Humboldt Redwoods State Park. Quizás el más famoso porque aquí se encuentra la Avenida de los Gigantes, una preciosa carretera que discurre un bosque de árboles particularmente altos.

Redwood National and State Park. Estate atento a los cérvidos, más descarados en esta zona y probablemente los puedas ver pastando en algún campo de un pueblo de la zona.

Del Norte Coast Redwoods State Park. Ya muy cerquita de Oregon, donde se puede disfrutar además del bosque de playas salvajes maravillosas. También estate atento a los cérvidos.

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