Newfoundland (Terranova), itinerario


La isla de Terranova es una reliquia canadiense por muchas razones (¡y muchos viajeros la pasan por alto!). Su furiosa naturaleza, con viento y agua pegando con intensidad, han moldeado una costa llena de calas y acantilados alucinantes frente al océano Atlántico. En estas aguas viven muchos animales, como delfines, ballenas, focas… y el mítico Puffin. Tanto la costa como el interior contienen bosques por doquier llenos de vida salvaje. ¡Hay tantos alces que son considerados plaga hoy en día! Pero también tiene el atractivo de una historia protagonizada por nativos de la isla, ingleses y franceses. La gastronomía, una de las mejores de Canadá, es otro elemento a tener en cuenta. Y qué decir de la música, la con toda probabilidad provincia más musical de Canadá (¡que se noten las raíces irlandesas!). Pero, si por algo resalta esta isla, es por su gente: ¡no hay pueblo más amistoso que los Newfies!

Hay muchas cosas que hacer en Newfoundland. La parte norte – la conocida como Great Northern Peninsula – es más salvaje y menos turística. Destacan los pintorescos pueblitos de pescadores desperdigados por la costa y el ecosistema pelado, a causa del fuerte viento. La parte sur es más visitada y contiene las dos o tres ciudades principales, donde vive la inmensa mayoría de Newfoundlanders. Pero en términos generales la isla está bastante deshabitada.

He aquí mis lugares favoritos en Newfoundland (de norte a sur):

L’Anse aux Meadows National Historic Site

Raleigh y alrededores

St Anthony

Flowers Cove

St Barbe

Port au Choix National Historic Site

The Arches

Gros Morne National Park

Twillingate

Gander

Terra Nova National Park

Cape Bonavista, Dungeon Provincial Park y Trinity

Argentia y Placentia

Cape St Mary’s Ecological Reserve

East Coast Trail

Cape Spear

St Johns

Nota. Los perros no son solamente bienvenidos en prácticamente cualquier sitio de la isla (salvo alguna ruta en específico que luego mencionaré), sino que son adorados por el 99% de la población. En Newfoundland van primero los perros y luego las personas 😊

L´ANSE AUX MEADOWS NATIONAL HISTORIC SITE

En la parte más norteña de la isla se asienta un yacimiento arqueológico y museo muy interesante… Este es el único lugar reconocido como asentamiento vikingo fuera de Europa. Tierras ventosas y frías, ¡justo lo que a ellos les gustaba! Parece que los vikingos no estuvieron mucho tiempo aquí, pero dejaron huella de alguna forma.

El museo está muy bien, con una pequeña sala en la que se proyecta una película y muchos paneles explicativos del paso de los vikingos por aquí. Especialmente interesante es el hecho de que hay hallazgos de que existió un intercambio cultural (y material) entre los nativos y los vikingos. Imagínense las caras de los indígenas de la isla cuando vieron a estos hombres blancos por primera vez. Ni portugueses, ni españoles, ni franceses, ni ingleses… Los primeros en llegar después de los que lo hicieron cruzando el estrecho de Bering fueron los vikingos. Por cierto, mucho menos bárbaros que los invasores que iban a llegar pocos años después.

Del yacimiento no queda nada en realidad. Los vikingos quemaban sus ciudades antes de partir… Solo se han encontrado unos pocos objetos. Sin embargo, han recreado la explanada en la que habitaban, con algunas construcciones típicas e, incluso, actores y actrices para ambientarlo y darle un toque de humor. Un guía te llevará a un mundo vikingo artificial, contándote cosas muy interesantes. Al final del recorrido se puede entra en una de esas casas y se interactúa con los vikingos modernos.

RALEIGH Y ALREDEDORES

Pueblo de pescadores pintoresco y encantador (¡cuando no hay viento!) situado en una bahía preciosa. Aquí puedes disfrutar tanto de la cultura del norte de Newfoundland como de una naturaleza costera inigualable. Tienes la propia bahía, donde el mar está en calma… Y el mar abierto, furioso en los días de oleaje, pasado el pueblo. Puedes subir al acantilado para obtener fabulosas vistas del pueblo y del mar, con la costa de Labrador y Quebec al final.

A la propia salida de Raleigh está la Reserva Ecológica Burnt Cape (Cabo Quemado), probablemente llamada así por lo pelado que está el terreno. La vegetación que se ha adaptado a ese viento loco no puede permitirse crecer mucho. Es muy agradable pasear por este saliente que penetra en el mar observando esta interesante flora y las vistas que se proyectan hacia el mar y el pueblo de Raleigh (desde otra perspectiva). A pocos kilómetros se puede visitar también el Pistolet Bay Provincial Park.

ST ANTHONY

Bonito pueblo de pescadores, en el extremo norte de la isla. A pesar de contar con apenas 2200 almas, es la población con más habitantes de la Great Northern Peninsula. Es el punto base de muchos viajeros para visitar el antiguo asentamiento vikingo de L’Anse aux Meadows, pero también tiene otros atractivos turísticos, como observación de fauna marina e icebergs, así como pequeños pueblitos cercanos que se resisten a vivir de la pesca en esa parte menos conocida de la isla.

FLOWER'S COVE

Siguiendo hacia el sur por la costera ruta vikinga (el Viking Trail) se encuentran paisajes increíbles y pueblos de pescadores. Uno muy recomendado es Flower's Cove. Aparte de ser un pueblo bonito de gentes muy amigables, aquí hay un fenómeno natural único que merecen una visita. Se trata de los Thrombolites. Estas formas de vida arcaicas, unas de las primeras del planeta, y a quienes debemos nuestra existencia, solo pueden ser observadas en dos lugares en el mundo: en el oeste de Australia… ¡Y en Flowers Cove! Es cierto que no se pueden ver a vista desnuda: todo lo que verás son unas rocas gigantes frente al mar. Pero da igual, es bonito saberlo.

Otra cosa chula a hacer en Flower's Cove es un paseo que queda a las afueras del pueblo, con paneles que te explican sobre la flora y fauna locales. Existe un ecosistema bastante peculiar en esta parte costera de la isla: los limestone barrens. Pequeñas plantas vasculares que crecen a ras del suelo y entre las rocas, la mayoría de ellas endémicas. ¡Qué de cosas únicas ocurren en la Great Northern Peninsula de Newfoundland!

ST BARBE

No es la población más bonita de la isla, pero si vienes desde Labrador (o vas hacia allá) tendrás que pasar por aquí, pues es desde donde vienen los ferris de pasajeros. Salen varios diarios.

PORT AU CHOIX NATIONAL HISTORIC SITE

Port au Choix es otro pueblito encantador en el que vale la pena parar a conocer a sus gentes y su cultura. Las playas aledañas son muy chulas y puedes ir a visitar un faro. Pero lo más interesante es ir al Port au Choix National Historic Site, donde podrás descubrir la historia de un sitio arqueológico fascinante con asentamientos, “tumbas” y artefactos originales de las civilizaciones nativas. ¡Atentos a los arpones que usaban para cazar focas, de las cuales utilizaban todo! Todo sobre una costa preciosa que combina “limestone barrens”, bosques y campos de bayas.

THE ARCHES PROVINCIAL PARK

Estos arcos de piedra sobre el mar son una de las “Seven Wonders” de Newfoundland. Se encuentran a pocos kilómetros al sur de Portland Creek, casi casi en la propia Viking Road (o trail). La verdad es que son una maravilla. El Parque es pequeño y no tiene mucho más, pero se puede dar un paseo por la costa y hacer un picnic en unos merenderos que hay frente a los Arcos. Perros bienvenidos en este Parque.

GROS MORNE NATIONAL PARK

La probablemente atracción principal de la isla (junto con la capital, St Johns) se esparce a lo largo y ancho de un buen pedazo de territorio. Protege un terreno de una gran riqueza tanto geológica como biológica. Hay varias secciones y cosas que hacer en este Parque, por lo que si quieres conocerlo bien es necesario al menos cuatro o cinco días (más si quieres hacer alguna ruta larga). Los perros tienen derecho a conocerlo todo… A excepción de la última parte del trail que sube al pico Gros Morne. Vayamos por partes, viendo un poco de cada una:

PARTE NORTE

Saint Pauls. El pueblo de Saint Pauls es la puerta de entrada a la parte norte del Gros Morne NP. Es una bonita población, a los pies de un entrante de mar. Y lo mejor es que se encuentra cerca de un lugar bestial.

Western Brook Pond y Long Range Mountains. Si los Arches eran una de las Seven Wonders de la isla, en este Parque tenemos otras dos. El Western Brook Pond es una de ellas. Estamos hablando de un fiordo interno de agua dulce, un fenómeno que no se ve todos los días… Resulta que, por movimientos geológicos, lo que era un fiordo marino quedó encerrado por tierra. Es muy profundo, con aguas bastante inhóspitas (pocas especies viven en ellas)… Pero, sobre todo, es increíblemente bello. Para llegar a él hay que caminar unos 3 km desde el parking, a través de unos senderos y plataformas de madera construidas en las partes más pantanosas. Este es el hábitat perfecto para los alces, así que estate atento para encontrarlos. Así, se llega a orillas del fiordo, donde hay un pequeño muelle del que salen varios botes diarios al interior del fiordo en la temporada veraniega. La excursión es cara, pero tiene que valer mucho la pena por ver esa maravilla desde dentro (yo no la he hecho).

Si no tienes dinero hay otra forma de adentrarse en el fiordo (por arriba). Y mil veces más emocionante y aventurera, desde luego… El sendero marcado Snug Harbour te llevará a través de maravillosas calas y bosques hasta la cima del acantilado, el north rim. Por cierto, se requiere atravesar un río a nado al principio de la ruta.

Desde aquí arriba puedes caminar, adentrándote más y más en el fiordo por un camino no señalizado llamado Northern Traverse. No vale con seguir el fiordo, pues hay zonas llenas de vegetación frondosa... Necesitas ir bien preparado y ser un hiker experimentado para completar este difícil trekking de 27 km. Si no te ves capaz puedes hacer como yo: caminar un poco y volverte cuando no sepas por dónde sigue el camino (puedes acampar abajo en la playa). Esta ruta finaliza en el punto más interno del fiordo, donde espera un camping. Hay varios campings primitivos a lo largo de este largo camino. La perspectiva única que te daría el barco te la pierdes, pero a cambio tendrás una experiencia apasionante en la naturaleza más salvaje.

Hay otra forma de llegar a este punto interior del fiordo. Es a través de la Long Range Traverse, un trail de 36 km, solo apto para las mentes más aventureras y experimentadas, que parte desde la sección central del Parque (cerca de Sally´s Cove). De hecho, puedes enlazar ambas rutas si lo tuyo es el hiking. Eso sí, para esta ruta se requiere sacar un permiso con antelación. Los perros son bienvenidos en ambas rutas. Más información y mapas sobre estas rutas en los enlaces de la web de Parks Canada:

https://www.pc.gc.ca/en/pn-np/nl/grosmorne/activ/experiences/backcountry/northrim

https://www.pc.gc.ca/en/pn-np/nl/grosmorne/activ/experiences/backcountry/longrange

PARTE CENTRAL

Rocky Harbour y Norris Point. Dos lindos y animados pueblos costeros en los que vale la pena parar a dar una vuelta o comer. Muy bonitas las playas y los faros de los alrededores. Destaca el Lobster Cove Lighthouse, del que parte un pequeño sendero alrededor del peñón en que se encuentra este bonito faro. Está guay por las vistas del mar. El Visitor Center del Parque está a pocos kilómetros dE Rocky Harbour. Allí te pueden aconsejar sobre rutas, además de ver un corto documental sobre la geología, biología e historia del Parque.

Gros Morne Mountain. Es una de las rutas más populares. Se puede hacer con perro hasta la base, pero el ascenso posterior está prohibido (creo que es el único lugar de naturaleza en toda la isla en que está restringido el acceso a nuestros amigos de cuatro patas). En total son 16 km ida y vuelta, pudiendo pernoctar en un camping primitivo. Las vistas desde arriba de las Long Range Mountains son espectaculares. Más info aquí: https://www.pc.gc.ca/en/pn-np/nl/grosmorne/activ/experiences/randonnee-hiking/mgm-gmm

Baker’s Brook Falls (cascada). Preciosa ruta que pasa por bosques y áreas más pantanosas (atentos a los alces) y que culmina en un mirador desde el que se ve una doble caída de agua espectacular. Unos 9 km ida y vuelta.

PARTE SUR

Woody Point. Al otro lado en el brazo marino de Norris Point queda este bello pueblo. Excelentes vistas desde los acantilados de los alrededores (¿quizás veas alguna ballena?).

Tablelands. Un paisaje marciano creado por movimientos geológicos inusuales… La otra "Wonder" del Parque. En un momento dado de la historia de La Tierra, el manto “se dio la vuelta” y quedó por encima de la corteza. El resultado es una capa de tierra marrón sin apenas vida vegetal y animal, que se extiende por muchos kilómetros. Hay un corto sendero (4 km) muy popular que discurre paralelo a un río y termina en un cañón. ¿¡Dónde si no aquí vas a caminar por el manto terrestre!? Si te quedas con ganas de más siempre puedes hacer “backcountry” hiking por tu cuenta. Se necesita ir bien preparado para adentrarse en estas tierras salvajes, pues no hay señalización.

Green Gardens. Esta ruta de 10 km tiene una parte inicial de Tablelands por la montaña, tras la cual comienza un descenso en dirección a la costa, pasando por frondosos bosques… Y los Green Gardens o Prados Verdes. Las vistas desde los acantilados, las pequeñas cascadas y recorrer la arena frente al mar es la guinda del pastel del premio por hacer este hike. Muy recomendado.

Trout River. Pequeña población en el extremo occidental del Parque. Está un poco apartado y no hay mucho por hacer, pero si vas hacer el Trout River Trail puedes venir a visitarlo, comer o dormir aquí.

Trout River Trail. Un treking que empieza serpenteando por bosques en paralelo a un río y termina en una zona aislada y prístina de los pelados Tablelands. En total 14 km de ruta

Todas las rutas de este Parque en:

https://www.pc.gc.ca/en/pn-np/nl/grosmorne/activ/experiences/randonnee-hiking

TWILLINGATE

Tras conducir por la maravillosa National Highway durante unos 300 km llegamos al cruce con la carretera 340, justo antes del Notre Dame Provincial Park. Esta carretera menos transitada es una delicia en otoño, con colores rojos y amarillos acompañando a decenas de cuerpos de agua que van apareciendo por el camino hasta Twillingate. Gran parte de la ruta va a ras del mar, incluyendo un par de puentes que conectan con islas (Twillingate está en una isla).

Una vez has disfrutado de esta bella carretera, ahora toca saborear Twillingate, un bonito y turístico pueblo de pescadores famoso por las actividades que organizan en busca de fauna marina – ballenas, orcas, puffins, etc. – y, atentos, icebergs. Como lo oís, a Newfoundland llegan grandes bloques de hielo traídos por corrientes polares, y Twillingate es uno de los mejores lugares para verlos. A veces aparecen junto a la costa, impregnando a los cuerpos de los suertudos presentes de una mezcla de emoción y frío. Otras veces puedes ir a buscarlos con alguna de las agencias que allí operan, que suelen combinar icebergs y vida acuática. Los mejores meses para el avistamiento de ambos fenómenos son de mayo a agosto.

Otras actividades adicionales para hacer aquí son comer (buena gastronomía) y visitar el Cow Head Lighthouse, un faro muy cuco a escasos kilómetros al norte y que cuenta con varios senderos por escarpados acantilados.

GANDER

No es la población más excitante de la isla, pero aguarda una atracción especial. Para los estadounidenses principalmente. Con el atentado de las Torres Gemelas de Nueva York cientos de aviones que estaban rumbo a territorio yankee vieron cómo sus trayectorias se redirigían a otra parte (EEUU cerró sus aeropuertos), y unos 40 de ellos aterrizaron en esta pequeña ciudad de Newfounland. En Gander convergieron más de 6.500 personas, que fueron atendidas por los hospitalarios Newfies hasta que pudieron volver a sus casas seis días después. Esta parte menos conocida de la negra historia del 11-S nos deja el legado de un pueblo que se volcó para ayudar a miles de personas, hospedándoles en sus casas, alimentándoles y haciéndoles creer en la humanidad. Hay varios documentales y una película (“Diverted”) sobre ello.

TERRA NOVA NATIONAL PARK

Además del Gros Morne, Newfoundland cuenta con otro bonito Parque Nacional. Quizás no tan espectacular como su primo, pero con un buen puñado de rutas que ofrecen mucha diversidad de paisajes. Humedales o zonas pantanosas, densos bosques, playas sobre brazos o entrantes marinos… Las actividades más populares son la caminata, el camping y el paseo en canoa o kayak. Las tres rutas que hice yo son muy recomendadas, y en todas se admiten perros.

Coastal trail. Desde el Visitor Center parte esta ruta a lo largo de un brazo de mar en perfecta calma. El camino discurre por un bosque mágico pegado a la costa. Mientras haces una parada para comer en la playa busca en el mar focas, pues les gustan mucho estas aguas. El trail son unos 5 km de ida, y termina en un camping. Además, puedes enlazarlo con otro llamado Outport Trail, el más largo de todo el Parque (35 km ida y vuelta). Puedes hacerlo entero o solo una parte.

Goowiddy Path. Este sendero circular de 8 km también parte desde el Visitor Center. Es ideal para hacerlo al final de la tarde y pasar una noche de acampada en Buckely Cove, una cala recóndita y preciosa. Puedes hacer la ida por la costa y la vuelta por el interior o al revés, pero vale la pena alternarlo, pues ambos paisajes son muy bonitos.

Dunphys Pond Trail. Para visitar la laguna más grande del Parque, hábitat del legendario loon (un ave acuática), tienes que caminar por un sendero llano que atraviesa bosques y pantanos durante 10 km. Se puede hacer acampada libre también. Hay muchos alces por la zona.

Aquí tenéis todas rutas del Terra Nova NP: https://www.pc.gc.ca/en/pn-np/nl/terranova/activ/experiences/ran-hik

Por cierto, a la salida norte del Parque está el bonito pueblo de Glovertown. Vale la pena darse una vuelta por él y las playas de los alrededores.

CAPE BONAVISTA, DUNGEON PROVINCIAL PARK Y TRINITY

Cape Bonavista es un cabo rocoso con vistas alucinantes de acantilados y del océano. Hay una serie de senderos para recorrer el área admirándose con esta joya natural que es hogar de varias especies de aves, entre ellas patos y puffins. Además, hay una atracción estrella a escasos kilómetros de allí. El Dungeonuna de las Seven Wonders de la isla – es una impresionante estructura geológica en forma de puente sobre el mar (vean la foto, una imagen vale más que mil palabras).

Por último, vale la pena recorrer algunos pueblos de la zona también. Bonavista no está mal, pero los hay más auténticos, como Trinity, a 50 km al sur. Está situado en un enclave bellísimo y sus calles y edificios son muy pintorescas. Tiene infraestructura turística, en forma de hoteles y un par de agencias que organizan tours en busca de fauna marina.

ARGENTIA Y PLACENTIA

Dos pequeñas poblaciones en la parte sur de la isla, la conocida como Avalon Peninsula. Lo más destacable de la zona, aparte de una costa plagada de miradores que te dejarán boquiabierto, es el Castle Hill National Historic Site. Un vestigio de la guerra librada por franceses e ingleses por el control de esta parte del “Nuevo Continente”.

Desde Argentia salen ferris a Nova Scotia. El trayecto es más largo y caro que desde Port aux Basques y solo opera de mitad de junio a mitad de septiembre, con tres ferris semanales. Pero la opción está ahí.

CAPE ST MARY’S ECOLOGICAL RESERVE

La carretera costera 100 sale desde Placentia dejando atrás paisajes espectaculares. Pero lo más impresionante espera al final, tras una parte por una carretera de tierra. Se trata de la Cape St Mary’s Ecologial Reserve, una de las colonias de pájaros más grandes de la isla. El gobierno de Terranova y Labrador estima que el sitio alberga 24.000 alcatraces norteños, 20.000 gaviotas de patas negras, 20.000 murres comunes (arao común) y 2.000 araos de pico grueso, así como docenas de otras especies. Las aguas del océano que se encuentran fuera de la reserva también proporcionan un hábitat de invierno para patos arlequines, patos de cola larga y otros. Sin duda, un oasis para los ornitólogos, pero también para cualquiera que le gusten los espectáculos de la naturaleza. La cantidad de pájaros allí presente es desbordante, y las puedes ver desde muy cerca.

Este conjunto de salientes y barrancos que se elevan sobre el mar acoge a estas especies de aves durante todo el verano (algunas, como el alcatraz, hasta finales de octubre), antes de que emigren a nuevas tierras. Por si esto fuera poco, es también un buen lugar para avistamiento de mamíferos marinos, como ballenas jorobadas (humpback whale). Sin lugar a dudas, un lugar que necesitas visitar en Newfoundland.

Por cierto, en la entrada a la Reserva está el Interpretive Center, muy interesante de visitar.

EAST COAST TRAIL

La ruta de hiking más apasionante de la isla de Newfoundland se llama East Coast Trail. 300 kilómetros de aventura en paralelo al Atlántico en los que se alternan bosques y partes más abiertas como prados y zonas peladas. En el camino verás todo esto: exuberante vegetación, afilados acantilados, islotes repletos de árboles, ríos, pequeños lagos, cascadas… ¡Y hasta un geiser marino! Ahora hablaremos de este chorro mágico. Las probabilidades de avistar fauna son muy grandes, en especial aves, alces, caribúes, osos, ballenas, focas… Y en verano probablemente veas algún que otro iceberg flotante.

Obviamente pocos serán los que hagan el camino completo. Para una excursión de uno o dos días recomiendo una que sale de las estribaciones de Bay Bulls en dirección norte. En esta ruta llegarás, tras unos 12 kilómetros a The Spout, el geiser. En realidad no es un geiser como tal, porque no es un agua caliente que brota de las profundidades. ¡Pero lo parece, porque brota hacia arriba desde unas rocas con mucha fuerza! Esto se debe a que esas rocas deben tener un sistema de canales que hacen que el agua del mar se concentre y salga por un único punto con mucha presión.

CAPE SPEAR

El punto más al este de todo el continente americano es una parada muy popular. ¡Mola poder presumir de haber cumplido semejante logro! Pero además este cabo ofrece una panorámica preciosa del paisaje marino. Se puede caminar por unos senderos que hay repartidos por los acantilados y otear el horizonte en busca de una Europa que no se ve, pero se imagina. También hay un bonito faro.

Se encuentra a pocos kilómetros al sur de St Johns.

ST JOHN’S

La capital de la isla es uno de los puntos obligados en este recorrido. Una ciudad hermosa con casas de colores vivos y mucha animación (locales con buena música y cerveza). Y con mucha historia. Aquí fue donde tuvo lugar en 1762 la batalla final de la Guerra de los 7 Años entre ingleses y franceses (vencieron los ingleses). Hay varios hostels en la ciudad, pero si viajas con perro tienes un camping en la propia ciudad, no muy lejos del centro. Se llama Pippy Park Campground y abre hasta finales de octubre. También puedes intentar Couchsurfing.

Qué se puede hacer en St Johns:

Downtown. La zona céntrica es una delicia, con edificios de colores decorando cada calle. Lo mejor es pasear sin rumbo por las principales calles y algunos callejones. George Street es la calle de la fiesta. Una calle llena de bares y locales nocturnos para el disfrute de locales y viajeros.

Zonas verdes. Uno de los puntos fuertes de St John's es que tiene muchas zonas verdes y parques. En el barrio de Quidi Vidi está el parque más grande, situado en la parte oriental de la ciudad. Un bonito lago alrededor del cual discurre un sendero muy cuco. Otro parque muy chulo se encuentra al sur del Pippy Park Campground (alrededor del Long Pond). Y luego está el Rennies River Trail, un sendero que conecta esta zona norte del camping con el centro. Mola mucho para pasear con tu perro, en paralelo a un río. Termina, de hecho en Quidi Vidi, pero puedes salir en otro bonito parque: el Bannerman Park.

Museos. Hay varios, siendo dos muy recomedados. “The Rooms” explica la historia natural y cultural de Newfoundland y Labrador, o sea de sus ecosistemas de tundra y pantanales así como de los pueblos aborígenes. El “Johnson Geo Centre” es un museo interactivo de geología: paneles y charlas sobre la formación de rocas, movimientos de placas tectónicas e historia de La Tierra, icebergs… También hay una exhibición sobre el Titanic. Una maravilla.

Signal Hill National Historic Site. Esta colina es la atracción estrella de St John's, un punto elevado entre la ciudad y el mar en el que se construyeron fortificaciones. Un punto estratégico defensivo desde el que los ingleses vigilaban la entrada de franceses. St John's fue levantado en ese lugar específico precisamente porque para llegar hasta la bahía hay que pasar por una especie de estrechez llamada muy originalmente “The Narrows”. ¡La defensa gana al ataque! Aparte de todo este asunto histórico, se le suman otros, como ser el lugar en el que se recibió la primera llamada sin cable transatlántica (Marconi). Pero lo mejor (al menos para mí) es que esta colina goza de unas vistas alucinantes tanto de la ciudad como de la franja costera. Se pueden hacer diversos senderos por la zona, recibiendo el aire gélido y el olor del mar. Sintiendo toda esa épica historia mientras caminas.

Alrededores de St Johns. A tiro de piedra de la ciudad hay pintorescos pueblos lugares de gran belleza natural. De hecho, por aquí pasa el East Coast Trail, sin ir más lejos (puedes ir en dirección norte o sur). Al sur destacan los ya mencionados Cape Spear, Bay Bulls, el Spout del East Coast Trail… Y al norte destaca el pueblo de Flatrock, con bonitas calas y acantilados por ahí desperdigados. Otro lugar que puedes visitar – solo para los expertos en tierras salvajes – es la Avalon Wilderness Reserve, una reserva gigante llena de vida silvestre. Lo mejor es que vayas con algún local.

NOTA APARTE: ENTRANDO Y SALIENDO DE LA ISLA

El acceso y salida de la isla puede ser en avión o en barco (ferry). Si vas con perro probablemente prefieras viajar en ferry. Hay tres puertos en Newfoundland. Al norte St Barbe (descrito arriba), que comunica con Labrador. Al sur, en la Avalon Peninsula y ya descrito, Argentia, desde donde puedes poner rumbo a Nova Scotia (solo operativo en verano). Al suroeste está el más utilizado, Channel Port aux Basques, que comunica también con Nova Scotia, y que ahora pasamos a describir.

PORT AUX BASQUES

Lugar poco interesante, pero parada casi obligada si quieres pasar a la Canadá continental. Desde aquí salen ferris diarios a lo largo de todo el año a Nova Scotia. Un trayecto muy chulo de hacer. Los perros pueden subir a bordo, pero en teoría necesitas traer tu propia jaula… No obstante, nosotros pudimos subir sin tener ninguna, pagando una pequeña tasa de alquiler de una jaula de la propia compañía. Tu perro debe ir obligatoriamente en la “Pet Area”, pero te dejan estar todo el viaje con él/ella.

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