Quebec y Labrador, itinerario


La provincia de Quebec brilla por todos lados. Desde el momento que uno pone el pie en ella nota lo diferente que es. El aire que transmiten las ciudades y pueblos e incluso la gente te transportará a Europa. Probablemente a Francia, escuchando ese francés tan particular… Pero no solo el idioma, hay más atributos de la gente como la forma de vestir o de relacionarse que hacen esto patente.

Algunas de las ciudades más bonitas de país se encuentran aquí, destacando Montreal y Quebec City. Pero acoge también pueblecitos muy cucos. Y, obviamente, al igual que en el resto de Canadá, podemos encontrar lugares bellísimos en forma de bosques, montañas y playas (a lo largo del río St Lawrence). El norte es súper salvaje, lleno de bosques y zonas pantanosas. Hay muchísima agua en Quebec, que además hace buen uso de ella para producir energía. Muy bonito todo lleno de agua… Pero cuidado con las temibles “black flies” en verano. La provincia es enorme y casi toda despoblada y remota (a la mayoría de lugares solo se puede acceder en avioneta). Aquí solo nos centraremos en el sur.

Por otro lado, qué decir de Labrador. Quebec está sobrepoblado en comparación a esta provincia. A excepción de un par de ciudades, el resto son bosques y prados llenos de agua. Por aquí pasa una de las rutas más emblemáticas del país: la Trans-Labrador Highway. Si bien larga y monótona créeme que será una aventura que se te quedará para siempre.

Montreal

Parc National du Mont Tremblant

Quebec City

Route des Baleines (Ruta de las Ballenas)

Tadoussac y alrededores (Saguenay Fjords National Park)

Route 389

Manicouagan Crater y les Monts Groulx

Labrador City

Trans-Labrador Highway

Blanc Sablon

Nota. Mala noticia para los viajeros perrunos. La provincia de Quebec no permite la entrada de perros en Parques Nacionales. Esto contrasta con el resto del territorio canadiense.

MONTREAL

Embutida en una isla ribereña se encuentra esta ciudad preciosa (de las más bonitas de Norteamérica) que ofrece plazas, parques y edificios antiguos por doquier. La ciudad es grande y cuenta con muchos distritos (“boroughs”), siendo el distrito más turístico Ville Marie, que incluye el centro de la ciudad, el distrito histórico de Vieux Montreal, Chinatown, el barrio Gay y el Barrio Latino. Lo mejor es pasear sin rumbo por estas zonas maravillándote con la gente, las iglesias y edificios que vayas encontrando a tu paso. Pero he aquí algunas de las cosas que puedes visitar:

Zona Antigua o Vieux Montreal. El Viejo Montreal es una zona histórica al sureste del centro que contiene muchas atracciones como el Puerto Viejo de Montreal, la Place Jacques-Cartier, el Ayuntamiento de Montreal, el Mercado de Bonsecours, la Place d'Armes, el Museo Pointe-à-Callière, la Basílica de Notre-DameChina town está a tiro de piedra también.

Mont Royal. Una de las áreas verdes más extensas y bonitas de la ciudad. Hay estanques, bosques y senderos para el disfrute de todos. Pero lo mejor es que puedes llegar al punto más alto de la ciudad y obtener una increíble panorámica de Montreal desde un mirador muy chulo. Mola tanto de día como de noche, con los edificios llenos de luces.

Downtown o Zona de Oficinas. Una zona de rascacielos que impresiona a cualquiera (a menos que vengas de Nueva York). Aparte de ser el núcleo financiero de Montreal, hay unos cuantos bares y pubs para salir por la noche por aquí.

Le Plateau Mont-Royal. Esta zona céntrica es particularmente bonita e incluye amplias calles y muchos negocios. También puedes darte un paseo por el Parc La Fountaine. Un poco más abajo se sitúa el Gay Village.

PARC NATIONAL DU MONT TREMBLANT

Tomada de tremblant.ca

Ubicado al norte de la ciudad de Mont-Tremblant, y el pueblo de Saint-Donat y Saint-Côme se encuentra uno de los Parques más grandes (y el más antiguo) de Quebec. En este entorno montañoso y boscoso (bosque boreal) se pueden llevar a cabo varias actividades de verano – hiking, ciclismo, canoa, kayak, camping, etc – e invierno – esquí de fondo, excursiones con raquetas para la nieve. Las aguas transparentes del lago Lauzon y otros lagos del Parque te incitarán incluso a bañarte y nadar. El Parque es el hogar de muchas especies de mamíferos, reptiles, anfibios, peces y, sobre todo, aves (¡alrededor de 200 especies de pájaros!). Estate atento a los alces, lobos, zorros, osos negros, castores, nutrias… Los otoños dejan unos bosques de colores espectaculares: arces, abedules, abetos, hayas, álamos…

Estas son las rutas de hiking que podéis hacer en este Parque: https://www.sepaq.com/pq/mot/annexes/randonnee_pedestre.dot

QUEBEC CITY

Esta antigua ciudad (1608) es uno de los lugares con más historia de Canadá, con épicas batallas libradas entre británicos y franceses. Y única ciudad amurallada al norte de México. Quizás esa combinación de belleza preservada e historia es lo que la hace tan turística (especialmente turismo estadounidense).

Lo mejor está en el “Viejos Quebec”. Además de las calles, plazas, iglesias, edificios históricos y puertas y trozos de la muralla, destacan algunos puntos:

Basílica de Notre Dame y de Notre Dame des Victories. Estos dos remansos religiosos quedan muy cerca el uno del otro y vale la pena visitarlos, tanto si eres católico como si no. Grandiosa arquitectura.

Pasarela del río St Lawrence. Un caminito de varios kilómetros muy agradable en paralelo al río. Empieza a la altura del Chateau Frontenac, un edificio de la época que se mantiene intacto que no deja indiferente a nadie. O te encanta o te parece feo. A mí particularmente no me gusta mucho, pero menos aún que lo hayan convertido en hotel.

Plains of Abraham. Parque gigante que queda al final del paseo por la pasarela. Justo al lado de la ciudadela.

Citadelle de Quebec. Una fortaleza con mucha historia. Es preciosa por fuera y por dentro (los perros no pueden entrar).

Old Port. Muy chula la zona portuaria, con un aire fantasmal en los días nublados.

Museos. Hay un buen puñado de museos, siendo dos quizás los más importantes. El Musée National des Beaux Arts, en el extremo norte del Plains of Abraham, es una de las mejores exposiciones permanentes de arte en Canadá. El Musée de la Civilisation, cerca del puerto, expone la historia de Quebec (y también tiene un pabellón dedicado a las First Nations o pueblos nativos).

En los alrededores de Quebec City hay muchos lugares para visitar. Destaca el Parc National de la Jacques-Cartier.

ROUTE DES BALEINES (RUTA DE LAS BALLENAS)

Toda esta zona norte de río St Lawrence goza de unas condiciones perfectas para atraer vida marina, incluyendo distintas especies de ballenas, belugas y focas. La mezcla de agua salada y dulce, así como las corrientes frías hacen que haya mucho fitoplancton. Uno de esos lugares a parar es Tadoussac y es el siguiente destino que vamos a ver en estos itinerarios, pero hay muchos más.

TADOUSSAC Y ALREDEDORES (SAGUENAY FJORD NATIONAL PARK)

Este pueblo que descansa en la confluencia del río St Lawrence con el Saguenay disfruta de unos alrededores de escándalo. Bosques, dunas de arena dorada… Y muchas playas. A estas aguas salobres (más que un río, el St Lawrence es un canal de mar) vienen a buscar comida ballenas, belugas y focas. Así que el espectáculo está servido. Puedes hacer un tour de avistamiento de fauna acuática, pero si no tienes dinero no te preocupes, porque desde la propia playa se pueden ver estos magníficos seres. Recomiendo salir unos pocos km, pasado el camping, y disfrutar de show en algún punto apartado. Un lugar desde el que se suelen ver es en la Pointe Rouge, un conjunto de rocas rosas al pie del mar. Tadoussac es, sin duda, uno de esos sitios en que al que le guste la naturaleza y tranquilidad le pide a gritos que se quede acampando en sus playas unos días.

Otro plan genial para hacer en la zona es visitar el Parc National du Fjord du Saguenay. Hay una ruta de 40 km hacia el norte por el fiordo del río Saguenay. Puedes hacerla entera o simplemente hacer una incursión de un día y volver a Tadoussac. Los perros NO son bienvenidos...

Desde Tadoussac tienes varias opciones. Puedes continuar en paralelo al St Lawrence River por la Route Jacques-Cartier (hasta Kegashka), parando en distintos pueblos y playas. Puedes tomar un ferry para cruzar a la Gaspésie, o península de Gaspé. Y también puedes ir al norte, dirección a Labrador, en una de las aventuras más épicas de Canadá. Esto último es lo que hicimos nosotros.

ROUTE 389

La carretera 389 une Baie Comeau (costa) con Fermont (en la frontera con Labrador). Es una ruta de 570 km de asfalto y tierra, dependiendo del sector, que sube hacia el inexplorado norte de Quebec, entrando más y más en escenarios salvajes. En esta zona hay muchísima agua y se construyeron varias presas y centrales hidroeléctricas (que puedes visitar si eres un friki de las presas), pero la realidad es que, de rebote, nos han regalado un camino alucinante. Una de mis carreteras favoritas, no solo en Canadá sino en el mundo. Si tienes la suerte de hacerla a finales de septiembre o principios de octubre podrás ver unos bosques amarillos y rojos formidables. Como siempre, puedes parar donde más te guste, pero hay algunas paradas recomendadas. El cráter Manicougan y Les Monts Groulx son la atracción principal.

MANICOUAGAN CRATER Y LES MONTS GROULX

Sobre el km 335 o 340 de la route 389 tenemos la joya por excelencia. El cráter Manicouagan es uno de los cráteres más antiguos y grandes en el planeta. Fue causado por el impacto de un asteroide de 5 km de diámetro hace aproximadamente 215.5 millones de años, en el Triásico Superior. Y ahora se ha formado un lago o embalse anular de 70 km de diámetro alrededor de una meseta que ha quedado por tanto aislada. Un lugar impresionante que te dejará boquiabierto, todo lleno de agua y bosques. En otoño es espectacular. Recomiendo dormir en la Uapishka Station, una estación de investigación y conservación del entorno que ofrece alojamiento también, a orillas del lago. Hay unas cabañas muy bonitas, pero si viajas solo te resultará caro. La alternativa barata: acampar y utilizar las duchas. También sirven comidas, cosa que agradecerás antes o después de hacer la ruta que paso a describir a continuación.

Si quieres ver desde una perspectiva alucinante el lago y el cráter no bastará con verlo desde la carretera o la Uapishka Station. Tienes que subir a los vecinos Monts Groulx, unas montañas que lo miran desde arriba. Los que le gusta el hiking están de suerte, porque este lugar tan poco conocido y transitado te recibirá con su poderosa naturaleza y te llenará de una sensación de libertad sinigual. Atentos a la fauna: caribú, perdiz nival, lobos, zorros, osos negros… Puedes mirar en esta web los 4 senderos que conducen a las mesetas de los Monts Groulx: https://www.lesmontsgroulx.com/les-sentiers-d-acces (solo en francés)

Yo hice una y tengo que recomendarla. Se llama “Le Sentier Veyrier”, y empieza en el km 335 de la Route 389, a un par de km debajo de la Uapishka Station. Lo primero que tendrás que hacer es cruzar un río, donde descansa el Refuge de la Lyre. Este refugio es una maravilla: gratis para todos los excursionistas (solo se permite pernoctar una noche). Además, a su vera hay una especie de museo al aire libre de maderas talladas (wood art). A partir de aquí es una dura subida de unas 4 horas atravesando bosques hasta las mesetas desnudas. En el camino puedes parar en sitios muy chulos, como el Lac Castor, un maravilloso cuerpo de agua. Una vez arriba las vistas hacia atrás te dejarán flipando. Desde aquí puedes ver la forma circular de este lago formado por la colisión de un meteorito. Luego se camina por una especie de tundra alpina llena de charcos y pequeñas lagunas. Y así, tras unas 6 o 7 horas (son solo 10 km, pero gran parte es cuesta arriba) se llega al lago Quintin, donde hay un refugio muy primitivo (es mejor dormir en tu tienda, pues no retiene ni la lluvia). Luego se puede continuar haciendo una especie de loop por las montañas que te dejaría más al norte en la route 389, pero no hay señalización y debes ir bien preparado. Otra opción es volver por el mismo camino hasta la carretera (puedes dormir en el Refuge la Lyre y salir al día siguiente).

Otro hiking que puedes hacer es “La Fin des Sentiers Balisés”, una ruta de 36 o 52 km, dependiendo del sector que decidas tomar. Se requiere un mínimo de 4 días para completar esta ruta.

Los perros son súper bienvenidos a les Monts Groulx ;)

LABRADOR CITY

Ciudad anodina pero curiosamente interesante. Quizás porque es cero turística y puedes sentir la autenticidad que desprende. No hay nada más que hacer que pasearse por esas largas calles o carreteras que crecen sin apenas edificios a sus lados y mirar a los valientes o locos que se han decidido instalar allí. La recompensa son salarios muy altos. Por lo que escuché, un principiante que se inicia en el tan popular negocio minero puede cobrar fácilmente 40 dólares la hora... El mineral más importante en la provincia de Labrador es el hierro, siendo precisamente la mina de Labrador City y Wabush (ciudad vecina) la principal. Pero hay otros minerales por la provincia (plata, oro, plomo, cobre y zinc). Aquí casi todos viven de la industria minera.

TRANS-LABRADOR HIGHWAY

Una ruta con un total de 1.200 km que te transportará por la naturaleza más salvaje. Sentirás que eres el único ser humano en el planeta atravesando bosques infinitos que nunca acaban… Y alguna pequeña población minera. Pero muy pocas… Aparte de Labrador City tenemos Churchill Falls, Happy Valley Goose Bay, Port Hope Simpson… Y ya nada más, ni estaciones de servicio, ni gasolineras, ni nada hasta llegar a la costa. Increíble pero cierto. O bueno, no tan increíble. A ver quién se atreve a vivir allí en invierno. Holy smoke, ¡qué frío! En la costa y zona sur hay algo más de movimiento, con unos cuantos pueblitos de pescadores por ahí desperdigados. Muy chulo parar en alguno a ver estas curiosas poblaciones. Red Bay es el más turístico. La mayoría de los que se suben a esta aventura recorren la carretera tranquilamente pero con pocas paradas. No hay muchas opciones de camping y otros alojamientos. Pero ese es precisamente su encanto. Simplemente conducir a través de ella durante horas sin ver otra cosa que verde, agua y, probablemente, algún que otro alce.

Por cierto, cuidadito con hacer esta ruta a dedo en verano. Hay agua por todas partes y las black flies pueden ser un infierno. Mejor hacerla en septiembre o antes de verano.

BLANC SABLON

Y, finalmente, tras recorrer la interminable trans-Labrador hwy llegamos al final. Este agradable pueblo se asienta justo al pasar la frontera de Quebec, y es desde donde inicia para muchos la aventura a Newfoundland (Terranova para nosotros). Desde aquí salen dos o tres ferris diarios a la isla de Newfoundland (unas dos horas a St Barbe). Pero antes aprovecha para darte una vuelta por aquí. Hay un camping gratuito (al menos a fecha de septiembre de 2017), justo en la entrada de la ciudad. Puedes explorar por las montañas que lo resguardan.

También puedes conducir a lo largo de la costa, hasta Vieux Fort (a partir de aquí el transporte es únicamente fluvial). Yo no lo he hecho, pero me dijeron que es muy bonita la zona. Muchos lugares de avistamiento de ballenas y fauna acuática.

viajerosperrunos

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