Noroeste de Argentina, itinerario


Tan diferente a su prima del sur, pero igual de extraordinario (o más). Aquí no hay glaciares, no hay lobos marinos ni pingüinos, y no hay rastro de bosques valdivianos llenos de lagos. Pero tranquilos, porque tenemos desiertos y quebradas, llamas y cóndores, y, sobre todo, cultura andina. No puedes perderte esto, aquí es donde Argentina te conquistará el corazón. Algunos imperdibles:

Puente del Inca y Parque Provincial Aconcagua

Mendoza

Córdoba y alrededores San Miguel de Tucumán

El Mollar y Tafí del Valle Amaicha del Valle

Cafayate

Rutas de Cafayate a Salta: Quebrada de las Conchas y Quebrada de las Flechas Salta

Quebrada de Humahuaca: Yala, Purmamarca, Maimará, Tilcara, Humahuaca

Iruya y Yavi

PUENTE DEL INCA Y PARQUE PROVINCIAL ACONCAGUA

La entrada a Argentina por aquí, si vienes desde Chile, es todo un acierto. Esta primera parte del noroeste argentino tiene lugares espectaculares en el camino, incluyendo zonas naturales y ciudades históricas. El paisaje andino es hermoso a rabiar. Y destacan dos auténticas reliquias de Argentina en la provincia de Mendoza, en el corazón de los Andes.

Puente del Inca. Es una formación geológica natural con forma de puente que cruza un río de aguas termales y sulfurosas, lo que le da a la estructura su color amarillo intenso. Está rodeado de un entorno que parece del lejano oeste (foto de arriba).

Parque Provincial Aconcagua. A tan solo 4 o 5 km del Puente del Inca. Cuenta con numerosas rutas de senderismo… ¡Y es el hogar del Aconcagua, el pico más alto de Argentina y de Sudamérica (6962 metros)! Y de América… Y de todo el planeta si nos olvidamos del Himalaya. Pero la mejor noticia es que su observación es factible, caminando unos kilómetros desde la entrada del Parque. Los intrépidos montañistas también pueden escalarla, pero les tomará unos cuantos días. Los interesados pinchad aquí para más información.

Un poco apartadas de todo, pueden ser visitadas desde Mendoza (190 km) o desde Chile (a 170 km de Santiago, más lo que se tarde en cruzar la aduana). Vale la pena el viaje, aunque suponga desviarte de tu ruta. Si vienes en colectivo desde Chile (Valparaíso o Santiago), puedes venir en un bus nocturno pidiendo al conductor que te avise para bajar ahí (no es parada como tal, pues estos autobuses van directos a Mendoza). El inconveniente principal es que te pierdes parte del espectáculo andino. Por otro lado, la sensación de ver aquello a la hora del desayuno es incomparable. Recuerdo cuando desperté aquel día, abrí la tienda y me topé con ese maravilloso puente color oro entre gigantes.

MENDOZA

Los graves episodios sísmicos que azotaron la ciudad llevaron a que se trazase un nuevo plan arquitectónico que incluía amplias avenidas y espaciosas plazas. El resultado fue una de las ciudades más hermosas de la República. No puedes perderte el centro, de calles arboladas y edificios señoriales; los fantásticos parques; y el Museo del Área Fundacional. Además, los amantes del vino tienen otra excusa para venir hasta aquí (especialmente tintos): Mendoza se encuentra entre los mejores viñedos del país y en dicha región se produce alrededor del 70% del vino argentino. ¡Viva el vino!

CÓRDOBA Y ALREDEDORES

Córdoba es bella y diversa. La segunda ciudad más poblada del país respira majestuosa arquitectura colonial y plazas amplias, y ofrece siempre eventos culturales (exposiciones, conciertos…) y animación (ciudad universitaria). Además, disfruta de una preciosa sierra con infinitos puntos y comunidades interesantes (excelente para hacer amigos, hacer artesanía o tocar música). Ven y disfruta de su historia, sus gentes y sus alrededores.

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN

La capital de Tucumán no es la ciudad más bonita del mundo y sus habitantes son popularmente conocidos como choros (ladrones), por lo que no suena muy atractivo al turista. Sin embargo, no hay que dejarse guiar por los estereotipos, pues los tucumanos son gente excelente (mi mejor amiga argentina es de allí) y Tucumán debería ser parada obligatoria para los amantes de la historia. Fue aquí donde se produjo la declaración de independencia de Argentina (9 de julio de 1816). Además de la Casa de la Independencia (o Casa de Tucumán), hay muchos edificios históricos que vale la pena visitar. Los alrededores también son una pasada, con una vegetación tipo selva que uno se espera por allí. El Parque Nacional de los Alisos queda a tiro de piedra.

EL MOLLAR Y TAFÍ DEL VALLE

Estos dos vecinos separados por un pequeño lago son una joyita de la provincia de Tucumán. Se encuentran en un valle entre montañas y es el lugar ideal para relajarse unos días, comer ricas comidas locales (humitas y tamales, por ejemplo), darse un baño en el lago o pasear y observar las bellas flores. Están a poco más de 100 kilómetros de la capital y en la ruta pasas por las lindes del Parque Nacional de los Alisos, dejando atrás un paisaje de selva montañosa espectacular.

AMAICHA DEL VALLE

Foto tomada de amaichadelvalle.com

A partir de aquí podríamos decir que comienza la sección más noroeste del país, la que conserva mejor las raíces indígenas. Eso se ve en los rasgos de la gente, sus ropas, la comida, la música… Y hasta en los paisajes. Esta esquina andina vale oro, como atestiguan sus tesoros. Amaicha es un interesante pueblo a 2000 metros de altura donde destacan sus raíces indígenas (calchaquíes), muy presentes en sus habitantes, y la naturaleza de sus alrededores, ya de tipo semidesértico (¡subimos en el mapa!). Escucha a los locales, visita el Museo Pachamama y explora esas tierras ancestrales del norte de Tucumán. A destacar: algunas lagunas, como el Dique los Zazos y el Dique los Cardones; las ruinas de Quilmes, último bastión de resistencia calchaquí ante los invasores (foto de arriba); Abra del Infiernillo, un paso montañoso entre Tafí del Valle y Amaicha, el más alto de Tucumán (3042 msnm) y que a un lado presenta paisajes verdes y nubosos mientras que al otro dominan los desiertos de cielos azules.

Por cierto, si andas por allí en las fechas de Carnavales (febrero) estás de suerte, pues se celebra la Fiesta de la Pachamama, en la cual se agradece a la Madre Tierra y se le pide fertilidad para los ganados y los cultivos.

CAFAYATE

Lugar de confluencia de viajeros. Lugar donde confluyen aquéllos que buscan hacer amigos (¡no te va a faltar gente re copada que esté por aquí!), juntar plata (si tienes un don/arte éste es un buen sito para asentarse un tiempo), probar buen vino (esta región es la productora number one de vinos blancos y las numerosas bodegas ofrecen catas gratis), conocer una cultura diferente (locales muy agradables que cocinan ricos platos norteños y crean mucho arte), descubrir paisajes y geología asombrosa (desde cerros coloridos y ríos hasta viñedos y desiertos con formaciones rocosas irreales). Sí, este pequeño oasis en la provincia de Salta lo tiene todo. Sin duda, uno de los lugares más increíbles de Argentina.

Además del pueblo, muy bonito frente a las montañas, hay un trekking súper recomendable: las Cascadas del Río Colorado. Esta ruta discurre por un cañón espectacular en el que vas en todo momento en paralelo a un río (hay que cruzarlo en diversas ocasiones) y en el que te puedes ir bañando por el camino en pozas y cascadas. El entorno es impresionante, tipo desierto, con cactus y plantas de secano dominando el paisaje. También hay unas pinturas rupestres por allí cerca.

RUTAS DE CAFAYATE A SALTA: QUEBRADA DE LAS CONCHAS Y QUEBRADA DE LAS FLECHAS

Para ir a Salta capital desde Cafayate tienes dos alternativas, ambas tan diferentes como alucinantes (recomiendo hacer las dos, aunque implique volver a Cafayate y dar más vuelta):

Quebrada de Cafayate (o Quebrada de las Conchas). Área de gran belleza paisajística con formaciones rocosas muy llamativas por sus coloraciones rojizas. En su recorrido pueden apreciarse paisajes de colores muy variados y geoformas de gran variedad entre las que se destacan la Garganta del Diablo, El Anfiteatro, El Fraile, El Sapo, las Ventanas o los Castillos.

Quebrada de las Flechas. Se trata de formaciones rocosas puntiagudas inclinadas (color arena) que forman estrechos desfiladeros con paredes de 20 metros de altura. Esta vía incluye otros atractivos, como la Cuesta del Obispo, el pueblo de Cachi, o el Parque Nacional Los Cardones (el cardón es una especie de cactus).

SALTA

La capital de la provincia, en el valle de Lerma, es bonita y dinámica. La arquitectura colonial de la ciudad atrae a muchos visitantes, que recorren sus principales calles embelesados con lo que ante sus ojos se presenta: plazas, edificios históricos, iglesias y catedrales, parques… Además de pasear por el centro, algunos lugares que merece la pena visitar son: el Cerro San Bernardo, desde el que se obtiene una panorámica de la ciudad; el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM), un espacio donde converge historia y cultura de la zona, con énfasis en el pueblo Inca. El elemento estrella son las Momias de los Niños de Llullaillaco, niños incas que se ofrecieron como sacrificio (encontrados a más de 6700 metros en el volcán Llullaillaco) y cuyo estado de conservación es tal que fueron declarados “Bienes Históricos Nacionales”.

Desde Salta también sale el Tren a las Nubes, un majestuoso recorrido por los Andes (a más de 4000 metros) que atraviesa el Valle de Lerma para introducirse en la Quebrada del Toro y llegar hasta la Puna de Atacama (430 km ida y vuelta). La mala noticia es que no es apto para el bolsillo mochilero (1400 pesos argentinos para extranjeros; 1200 para residentes).

QUEBRADA DE HUMAHUACA

Hay tanto que ver en la Quebrada de Humahuaca… Por algo es Patrimonio de la Humanidad. Esta garganta en la provincia de Jujuy discurre por casi 200 kilómetros entre dos cadenas montañosas espectaculares (según vas hacia el norte las montañas “crecen”). Ya recorrerla en coche es un regalo en sí, pero merece la pena parar en algunos puntos y pueblos para empaparte un poco de esa cultura única. Como escuchar a unos músicos tocar "El Carnavalito". Cuantos más días te quedes por esta zona mejor. Algunos lugares que puedes visitar son:

Lagunas de Yala (en el Parque Provincial Potrero de Yala). Son seis espejos de agua (solo se pueden visitar algunos) ubicados en los límites entre el bosque montano y los pastizales de neblina (ecorregión de Yungas). Son ideales para observación de avifauna: se han identificado unas ciento cuarenta especies, entre ellas el cóndor andino, el flamenco austral, el vencejo pardo (especies estas amenazadas), la pava de monte y el mirlo de agua (especies geográficamente circunscriptas a la selva de las Yungas). Así que ya sabéis ornitólogos del mundo, ¡vénganse para acá!

Purmamarca. Pueblito en la falda de la cordillera cuya atracción principal es un monte de múltiples colores llamado Cerro de los Siete Colores. En realidad, todas las montañas del área tienen diferentes tonalidades. Basta con que subas a algún mirador del pueblo o, mejor aún, hacer el loop/círculo “Paseo de los Colorados”, una horita de caminata por esa belleza de montes alrededor de Purmamarca.

Maimará. Otro bello pueblo encajonado entre montañas. Puedes subir la montaña, bañarte en el rio, charlar con los lugareños, observar/comprar artesanías locales, comer comida tradicional…

Tilcara. Pueblo con mucho encanto en el que se entremezcla lo local y tradicional con lo moderno e internacional. Los alrededores son una pasada, destacándose entre otros: el yacimiento Pucará, una fortaleza construida por los tilcaras en lo alto de un cerro (preciosas vistas al valle que antaño servían como defensa) en donde hoy día se funden las murallas de piedra con los cactus y el paisaje árido. Se identifican varios barrios de viviendas, corrales, una necrópolis y un lugar para ceremonias sagradas; la Garganta del Diablo, un paseo cercano a la ciudad que atraviesa paisajes alucinantes y finaliza en una imponente cascada.

Humahuaca. Otro pueblo mágico que le da nombre a la Quebrada. De calles angostas y empedradas, dignas de recorrer a pie, y con sus casas bajas de adobe. “¡Fiesta de la Quebrada Humahuaqueña para bailar…!”

IRUYA Y YAVI

Iruya. Comunidad que queda realmente fuera de la Quebrada, pues está literalmente “colgada en la montaña” (24 km al norte de Humahuaca, y otros 4 km al este, montaña arriba). Su localización elevada (2780 metros) y aislada le da un toque místico que atrapa al viajero. Aparte de pasear por sus empinadas calles e interaccionar con locales y viajeros, una de las grandes atracciones puede ser visitar el pueblito de San Isidro, únicamente accesible a pie (a unos 8 km). Es una excursión larga y preciosa, siguiendo un río que va zigzagueando por una especie de cañón (si puedes llévate calzado de repuesto, pues hay que cruzarlo en diversas ocasiones). Puedes acampar bajo las estrellas en cualquier lugar.

Yavi. Fuera de la Quebrada queda esta pequeña localidad, cuyo distintivo principal reside en que a su belleza y autenticidad andina (a más de 3500 m) se une su historia. Ven a descubrir el único asiento que fue marquesado en territorio argentino y su genial Capilla de San Francisco. A pocos km de la villa de Yavi, en el cerro "Los Siete Hermanos", está la "laguna Colorada”, que cuenta con petroglifos de figuras humanas, llamas, espirales, etc.

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