Ventajas y desventajas de viajar con perro

Qué mejor manera de motivarte a poner en práctica tus sueños de viajero perruno que proporcionándote el amplio abanico de ventajas que ello conlleva. Seamos sinceros, viajar con perro es bastante complicados por momentos, y creo que no es para todos. Pero, si bien existen inconvenientes, los pros son infinitamente mayores. Eso sí, todo dependerá de la duración de tu viaje principalmente. Evalúa el viaje que quieres hacer, pues si es un viaje de dos semanas en el que quieres conocer muchos lugares igual no te compensa llevártelo, y menos si requieres avión para alcanzar tu destino. Tu perro será un buen compañero si se trata de un viaje largo y sin prisas, o un viaje en el que dispones de coche propio o de alquiler. Este blog está más orientado a los viajeros que disponen de mucho tiempo para viajar.

VENTAJAS

Viajar con tu perro. No hay mayor felicidad y disfrute que eso. No hay mayor felicidad para alguien que ver a su perro corriendo por la playa o la montaña, jugando con congéneres de diferentes nacionalidades (para esto los perros son mucho más inteligentes que nosotros, pues no tienen ningún tipo de prejuicio)… ¡Y hasta probar juntos la gastronomía de cada lugar! Vas a ver en su cara la mejor de las sonrisas. Por tanto, la mayor ventaja es disfrutar de un viaje con tu compañero/a más fiel. Descubrirás parajes inolvidables, conocerás gente y canes buena onda y vivirás una aventura inimaginable e inigualable junto a él/ella. Esto solito derrumba a todos los inconvenientes juntos.

Me encanta viajar como a ti... ¡Llévame contigo!

Social. Se te acercarán muchas personas, especialmente locales, y querrán saber de la historia de tu perra: cómo se llama, qué edad tiene, qué raza es, qué come… Vas a conocer mucha gente, y no solo en cuanto a cantidad: la mayoría de los seres que se te acercarán por curiosidad, que te ayudarán y que te llevarán en su camioneta al verte en la carretera dedo alzado serán amantes de los perros y los animales, buena gente… Y compartirás muchas cosas con ellos. Yo puedo decir que he conocido mucha gente y he hecho grandes amigos gracias a Cocaí. Además, es un buen elemento para comenzar una conversación con otros viajeros, por lo que harás amigos rápidamente.

Marco fue uno de los primeros amigos que hice por el camino desde que encontré a Cocaí

Rejuvenecer con los más pequeños. Relacionado con lo anterior… Muchos niños querrán acercarse a conocer a tu perro. Yo soy de la opinión que los niños son lo mejor de este mundo. Rejuvenecerás en tu viaje y verás las diferencias culturales de los niños de cada país… O igual descubres que al fin y al cabo todos son iguales.

Niños que se nos acercaron en San Lorenzo, Ecuador

Regalos. Desde sonrisas hasta que te paguen un hotel o te inviten a su casa. Está claro que vas a llamar la atención te guste o no. La mayoría de las veces caerás bien a la gente, y en países súper dog friendly, como me ha pasado a mí en USA o Canadá, recibirás regalos de la gente más maja. El ser humano puede ser maravilloso.

Tras darme un ride, Franckie me invitó a su casa y me presentó a su preciosa familia

Satisfacción personal/Auto-realización. Hacer un viaje de estas características puede complicarse mucho en ocasiones, como veremos en el apartado de inconvenientes. Pero el lograrlo es pura satisfacción. Te sentirás más realizado que nunca: llegar a destino, tras horas en la carretera, en un coche o un camión de alguien súper buena onda es lo más. Y conseguir otras muchas cosas que todo el mundo cree imposible también.

Así acabó un duro día, aunque no lo parezca

Aprender a echarle morro a todo. Empezarás preguntando si puedes entrar en el restaurante/puesto con tu perro los primeros días y acabarás sentándote a la mesa sin preguntar. Lo mismo para hospedaje e incluso para transporte. ¡Si cuela cuela y si no me la pela! Yo siempre me hago el longuis: “Ah, ¿pero cómo no me dejáis subir al bus? Pues llevo un mes en el país y es la primera vez que me pasa…”. ¡A veces funciona eh! Claro que dependerá del país en que estés.

Aventura pura. Harás cosas que sin el perro no harías... Como viajar a dedo. Si eres de los que le gusta viajar a dedo ya tienes la excusa perfecta. Y si no, pues tendrás que acostumbrarte porque dependiendo de por dónde te muevas, del tamaño de tu perro y demás te tocará en algún momento lanzarte a esta maravillosa forma de viajar. Conocerás gente buena onda y ahorrarás dinero. Puedes leer más en "Viajar a dedo".

¡Lánzate a la aventura hermano!

Ahorrar dinero. ¡Al menos en transporte (en la mayoría de lugares no podrás tomar transporte público)! Yo en un viaje de tres semanas por Yucatán y Chiapas no gasté nada porque todos los trayectos los cubrimos a dedo. Y por Estados Unidos y Canadá tampoco gasté apenas. Y así con casi todos mis viajes en realidad.

Conocer otras partes menos turísticas. A veces no es aconsejable ir a los sitios más turísticos, y no porque sean sitios donde los perros se puedan agobiar (que a veces así es…), sino porque muchas veces no son bien recibidas, o incluso están prohibidas las mascotas. Esto te hará cambiar tu camino en algunos momentos… ¡Pero descubrirás otros que ni te planteabas! Así que agradécele a tu perro/a haberte llevado a esa cascada, a esa selva, a esa montaña, o a compartir momentos increíbles con algún poblado local. Esas son las historias con las que te quedas al final de un viaje. Sí, Machu Picchu es muy bonito, pero en mi memoria está más presente la mujer que me acogió en su humilde casa de la selva o el anciano con el que conversé durante horas en un pueblo de la sierra. Y ahí estarán esperándote esas personas y esos sitios remotos a los que irás un poco de rebote porque te “sobran” tres días y no quieres ir a una ciudad por no complicarlo todo…

Una comunidad de Chiapas que encontramos un poco por casualidad. Los habitantes nos recibieron con los brazos abiertos

Más tiempo en cada lugar. Probablemente permanecerás más tiempo en los lugares que si fueses sin tu compañero perruno. Esto es así porque debido a la dificultad que entraña cada desplazamiento te dará más pereza arrancar. Esto tendrá como efecto principal conocer mejor cada lugar y, sobre todo, sus gentes. Profundizar y compartir con la población local es uno de los mejores (por no decir el mejor) acontecimientos que te proporcionará tu viaje.

Madurar. Un viaje, especialmente cuando es largo y profundo, te hace madurar, además de conocerte y crecer como persona. Si vas con tu perro probablemente la maduración será aún mayor porque aprenderás a cuidar de un ser vivo tan increíble como es tu perro tanto en los buenos como en los malos ratos. Es mucha responsabilidad.

Seguridad y protección. Aunque no es la finalidad de viajar con tu perro, resulta que es un efecto colateral positivo. Si estás en alguna zona con mucha fauna salvaje o alguna zona peligrosa puedes sentirte más seguro: tienes guardaespaldas. Da igual que sea el perro más inofensivo del mundo y que nunca ha matado ni a una mosca, ellos no lo saben. Los ladrones y agresores no tratarán de hacerte daño si ven un perro contigo. Bueno, hay límites… igual si vas con un chihuahua no esta ventaja no aplica…

¡Y que no la veann así tampoco!

Amigos perrunos. ¡Tu perro conocerá perros de todo el mundo! Tendrá muchas historias que contar a su vuelta en el parque…

¡Qué majete es este perruno!

INCONVENIENTES

Jaula. No recomiendo a nadie viajar transportando la jaula, es lo más mortal que existe en el mundo (para tu perro y para ti). Aquí voy a asumir que el viaje se hace sin jaula para dar mis consejos, pero si alguien quiere viajar con ella que se prepare para sufrir mucho (física y psicológicamente). Si por ejemplo llegas en avión a un lugar y quieres moverte por una zona cercana es mejor dejar la jaula en algún sitio (amigo, Couchsurfing, y hasta en consigna pagando) y volver después a por ella. Si vas a hacer un viaje largo al llegar en avión, a otra ciudad por ejemplo, es mejor que te lleves la jaula y así utilizas la jaula al menos una vez. La jaula la puedes regalar, vender, o dejar en algún sitio hasta tu vuelta, todo depende de lo largo que vaya a ser tu viaje.

Nunca se nos olvidará el viaje por tierra de Lima a Santiago cargando esa maldita jaula

Burocracia. A veces es un coñazo tener que cargar con los papeles de tu perro y cuidar que todo esté en orden. Porque te los podrán pedir en algún momento, especialmente en las fronteras de unos países a otros. El grado de rigidez a la hora de pedirte estos documentos varían de un país a otro, pero también de la procedencia de tu perro. Por eso, si eres europeo y puedes hacerle el pasaporte europeo no lo dudes. Todo será más fácil y te ahorrarás muchos quebraderos de cabeza. Más información en el apartado de “Papeleos Perrunos”.

Perder algunos imperdibles. Monumentos, reservas, sitios arqueológicos… Son algunos de los lugares en que las mascotas no son bienvenidas. Sin embargo, siempre hay una solución, es algo importante que vas a aprender. Desde dejarle el perro a alguien de confianza para que te lo cuide, hasta pagar una guardería o centro de entrenamiento para perros. Obviamente lo mejor es informarse sobre si los animales serán bien tratados allí. Yo he hecho ambas. Para visitar ruinas mayas por ejemplo, he dejado a Cocaí al cargo de un restaurante. A cambio luego comí allí, además de darles las gracias de corazón. Cuando fui a Galápagos, la tuve que dejar en un centro de adiestramiento canino. La trataron genial durante los diez días que permaneció allí.

Transporte. Adiós al transporte público. A menos que estés en países que sí lo permitan o que hagan la vista gorda (yo siempre que puedo lo intento, a menos que sea un país que de ninguna manera te van a dejar).

Viajando en bus por el sur de México, Oaxaca; en todo el país pudimos subir a tres autobuses

Alojamiento. No es fácil encontrar lugares que admitan perros. Dependerá del país al que vayas, y de si estás en ciudad o en zona rural (mucho más fácil). Pero te recomiendo llevarte una tienda/carpa por si acaso. Además, a tu perro le encantará dormir en la naturaleza. Y a ti también. Podéis leer más sobre viajar con carpa aquí.

La carpa te ahorrará muchos quebraderos de cabeza con el alojamiento y te brindará noches en lugares mágicos como el Painted Desert, Arizona

Tiempo. El viaje va a ser más difícil, eso está claro. Especialmente por las dos razones anteriores. Pasarás mucho tiempo en la carretera esperando a un buen samaritano que te ayude; buscando hospedaje que acepte mascotas (recomiendo viajar con carpa porque así te aseguras dormir bajo un “techo”) o incluso buscando un parque para que tu perro/a haga pis (¡hay ciudades en las que esto último es jodido!). Ah, y las prisas no son buenas. No sometas a tu perro a demasiado estrés y dale siempre la atención que merece. Si por ejemplo has llegado a un lugar tras un largo camino en camioneta, pero no quieres permanecer allí, dale un tiempo a tu perro para que beba agua, descanse, estire las patas y haga sus necesidades. No tienes por qué ir embalado.

Otros obstáculos. Escucharás ciertos comentarios de gente que no le gustan los perros; posibles brigas con perros callejeros…

Libertad, estrés… Es cierto que te quita algo de libertad, pues ya sois dos y al fin y al cabo tu perro es tu responsabilidad. Tendrás que estar pendiente de que haya comido y bebido suficiente antes de iniciar un viaje largo; aguantarte las ganas de hacer algunos planes en que él/ella no pueda asistir, como salir de fiesta por ejemplo. Pero recuerda: TU PERRO NUNCA TENDRÁ LA CULPA DE QUE HAYA COSAS QUE NO PUEDAS HACER. NUNCA LO PAGUES CON ÉL O ELLA. TÚ TE HAS LLEVADO A TU PERRO, TÚ ASUMES LAS CONSECUENCIAS, TANTO LAS BUENAS COMO LAS MENOS BUENAS.

Quiéreme para lo bueno y para lo malo

Añade equipaje. Comida para perros, cacharros para su alimento y su agua, bolsas para los excrementos, correa y collar… Aumenta un poco el peso de tu equipaje y tienes que estar atento a que no le falte nada. Recomendación: ponle el número de teléfono en la chapa (si tienes número de un país en que vayas a pasar una temporada algo larga también sería buena idea). También puedes comprarle unas alforjas para las excursiones por la montaña. ¡Que él/ella también participe! Que tienen mucho morro a veces…

Vuelos. Probablemente uno de los peores inconvenientes. A los perros no les gustan nada los vuelos. Pueden acostumbrarse más o menos, portarse mejor o peor… Pero la realidad es que es someterles a un estrés por el frío y los ruidos que se producen en bodega, pasando un mal trago en soledad. Si es pequeño puede viajar arriba, y le ahorrarás el trauma. Evita siempre que puedas viajar en avión y haz los caminos por tierra aunque sean más largos. Lógicamente no siempre se puede, pero haz lo que puedas por evitarlos el máximo posible. Y coge vuelos directos, aunque te gastes más dinero (a menos que sea imposible). Por otro lado, volar se complicará para algunos destinos estrictos con el tema perruno (o, incluso, pasando por ellos si necesitases hacer una escala). Aquí puedes leer más al respecto.

Mi madre tranquilizando a Cocaí antes de embarcar hacia México

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